Detrás de toda la filosofía y el debate sobre consciencia artificial, hay una pregunta mucho más concreta: ¿Cómo se gana dinero con esto?. Sam Altman lidera una empresa que está redefiniendo los modelos de negocio digitales. Y su franqueza sobre economía es tan reveladora como sus visiones técnicas.
Mexconomy — La sorpresa de las suscripciones, comenta Altman: "Fue una sorpresa enorme y además muy agradable", sobre el éxito de las suscripciones de ChatGPT.
OpenAI tiene decenas de millones de usuarios pagando una cuota mensual por acceso a sus modelos. Eso es extraordinario en el contexto de internet, donde la gente está acostumbrada a todo gratis.
"Mucha gente está dispuesta a pagar por la inteligencia artificial como suscripción", dice Altman. "Muchísima más de la que esperábamos al principio".
Y lo más interesante: "A medida que vamos añadiendo cosas como Codex, la gente está dispuesta a pagar bastante más".
Ahora mismo, OpenAI tiene dos productos principales:
ChatGPT (consumidor): Modelo de suscripción mensual. La versión gratuita existe como adquisición de usuarios y demostración. La versión de pago ofrece modelos más potentes, más capacidad, funciones avanzadas.
API (empresas): Acceso programático a los modelos. Las empresas pagan por uso: cada llamada a la API tiene un costo basado en tokens procesados.
Estos dos pilares ya generan ingresos masivos. Pero Altman ve esto como apenas el comienzo.
La publicidad: el elefante en la habitación
"Para un producto de consumo a gran escala, la publicidad parece un modelo muy potente", admite Altman. Pero inmediatamente añade una advertencia crucial: "Vamos a tener que ser extremadamente cuidadosos con cómo la metemos".
La publicidad en IA es mucho más delicada que en búsqueda tradicional. Cuando Google te muestra anuncios junto a resultados de búsqueda, hay separación clara. Pero cuando un modelo de lenguaje está generando respuestas, ¿cómo insertas publicidad sin comprometer la confianza del usuario?
Si ChatGPT empieza a recomendar productos porque alguien pagó por ello, pero no lo revela claramente, destruye toda su credibilidad. Pero si es demasiado obvio con las marcas publicitarias, arruina la experiencia de usuario.
Altman es lo suficientemente inteligente para saber que esto podría salir muy mal. De ahí el énfasis en "extremadamente cuidadosos".
El modelo empresarial del futuro
Aquí es donde se pone realmente interesante. Altman describe un cambio fundamental en lo que las empresas quieren comprar:
"Las empresas cada vez más quieren algo parecido a una suscripción a una nube de inteligencia artificial", explica.
No solo acceso a un modelo. Quieren:
- Gestión de seguridad y permisos
- Manejo de contexto (qué información tiene acceso cada agente)
- Plataforma para ejecutar múltiples agentes
- Integración con sus sistemas existentes
- Capacidad de usar agentes de OpenAI y también de terceros
- Incluso ejecutar modelos de otros proveedores dentro de la misma plataforma
Es una visión de OpenAI no como proveedor de un modelo específico, sino como plataforma de orquestación de IA.
El modelo más radical: participación en descubrimientos
Altman propone algo que inicialmente suena controversial pero tiene lógica económica:
"Si alguien usa nuestra API y con eso consigue un descubrimiento científico, no vamos a reclamar un porcentaje. Es enteramente suyo", aclara primero.
Pero luego añade: "Sí me puedo imaginar un futuro en el que invirtamos miles de millones en capacidad de inferencia para curar una enfermedad importante. En un caso así podríamos explorar acuerdos con farmacéuticas y recibir algún tipo de royalty".
La distinción es crucial:
- Uso general de API: Tú pagas por el servicio, cualquier valor que generes es 100% tuyo
- Colaboración específica: OpenAI invierte recursos masivos en un proyecto conjunto, comparte riesgo, recibe parte del beneficio
Este segundo modelo podría ser necesario porque "llevar el descubrimiento científico con IA hasta el límite va a exigir tantísimo capital que en algunos casos quizá tengamos que plantearnos actuar también como inversores".
Dispositivos, robots, y otras líneas
Altman menciona casi casualmente otras fuentes de ingresos futuras:
Dispositivos para consumidores: Hardware específicamente diseñado para ejecutar y interactuar con IA. Altman ya ha invertido en proyectos como este separado de OpenAI.
Robots: No da detalles, pero está claro que ve la robótica como extensión natural de los modelos de lenguaje y visión.
"Otras líneas alrededor de todo esto": Deliberadamente vago, pero sugiere que OpenAI está explorando múltiples direcciones simultáneamente.
La escala del capital necesario
Cuando se menciona que 5 billones de dólares se gastarán en infraestructura de IA, Altman tiene una respuesta reveladora:
"Puede que sea barato".
No está bromeando. Si los modelos siguen mejorando y la demanda sigue creciendo, 5 billones podría ser insuficiente para construir la infraestructura necesaria.
"A largo plazo, es casi seguro que el mundo va a necesitar muchísimos más tokens", explica. "Todo el mundo llevará en el bolsillo un dispositivo capaz de ejecutar modelos súper potentes. Y aún así la tendencia va a ser siempre la misma: querer más y más y más".
Altman rechaza la idea de que hay una "demanda total" fija para IA:
"Es como hablar de la demanda de electricidad o de energía. No puedes hablar de ello como una cifra única. Lo que sí puedes decir es cuánta demanda habrá a distintos niveles de precio".
Si la IA es cara, habrá menos uso. Si es barata, el uso explotará. Pero la dirección tecnológica es clara: cada vez más capaz y cada vez más barata por unidad de trabajo realizado.
Esto crea un escenario donde el mercado total podría ser órdenes de magnitud mayor de lo que cualquiera proyecta actualmente.
Por qué todo esto importa para ti
Estos modelos de negocio no son solo relevantes para inversionistas. Definen cómo vas a poder acceder a esta tecnología:
- Si el modelo es publicidad, prepárate para recomendaciones sesgadas
- Si el modelo es suscripción premium, habrá brecha de acceso entre quienes pueden pagar y quienes no
- Si el modelo es API empresarial, individuos y pequeñas empresas podrían quedar atrás
- Si el modelo es plataforma cerrada, dependencia de un solo proveedor es riesgosa
La economía de la IA determinará quién se beneficia de ella. Y ahora mismo, esa economía se está definiendo en tiempo real.

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