Las bolsas asiáticas cayeron hasta un 6,5% el lunes tras el ultimátum del presidente Donald Trump a Irán sobre el Estrecho de Ormuz. El crudo Brent superó los 113 dólares por barril, mientras el S&P 500 acumula cuatro semanas consecutivas en pérdidas.
Mexconomy — La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán tensó de nuevo los mercados financieros globales al inicio de la semana, con los principales índices bursátiles de Asia registrando caídas de entre el 0,7% y el 6,5% ante la amenaza de una mayor interrupción en el suministro energético mundial y el encarecimiento sostenido del petróleo.
El detonante fue el ultimátum lanzado por el presidente estadounidense Donald Trump durante el fin de semana, en el que advirtió que Estados Unidos "arrasará" las centrales eléctricas de Irán si ese país no abre completamente el Estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Teherán respondió que atacaría activos energéticos e infraestructura de Estados Unidos e Israel en la región ante cualquier acción militar. La analista Ng Jing Wen, de Mizuho Bank en Singapur, señaló que el escenario apunta a "un conflicto cada vez más amplio" que mantiene elevadas las interrupciones en el suministro energético sin una salida clara a la vista.
Las consecuencias en los mercados asiáticos fueron inmediatas. El Kospi de Corea del Sur lideró las pérdidas con una caída del 6,5%, hasta los 5.404,77 puntos. Le siguieron el Hang Seng de Hong Kong con un descenso del 4,0%, hasta los 24.279,23 puntos; el Shanghai Composite de China con una baja del 3,7%, hasta los 3.811,62 puntos; el Nikkei 225 de Japón con un retroceso del 3,5%, hasta los 51.511,75 puntos; y el Taiex de Taiwán con una pérdida del 2,5%, hasta los 32.722,50 puntos. El S&P/ASX 200 de Australia registró la caída más moderada, del 0,7%, hasta los 8.365,90 puntos.
En el mercado energético, el crudo WTI avanzó 1,76 dólares, hasta los 99,99 dólares por barril, mientras el Brent ganó 1,15 dólares para situarse en 113,34 dólares —oscilando entre los 70 dólares previos al inicio del conflicto y el máximo de 119,50 dólares—. La presión sobre el crudo erosionó también las expectativas de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal: antes de la guerra, los operadores anticipaban al menos dos reducciones en el año. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cerró la semana en 4,38%, frente al 3,97% previo a la crisis, mientras el índice de volatilidad VIX avanzó un 24,31%, hasta los 29,91 puntos.
En Wall Street, el S&P 500 registró el viernes su cuarta semana consecutiva de pérdidas —la racha más prolongada en un año—, cerrando en 6.506,48 puntos tras ceder un 1,51%. El Dow Jones Industrial Average perdió 443,96 puntos para terminar en 45.577,47, y el Nasdaq Composite retrocedió 443,08 puntos hasta los 21.647,61. El índice Russell 2000, que agrupa empresas de menor capitalización —más sensibles a las tasas de interés—, encabezó las pérdidas con una baja del 2,26%. La combinación de un conflicto sin salida previsible, petróleo en niveles no vistos desde hace años y una política monetaria que se resiste a flexibilizarse configura un panorama de alta incertidumbre para los mercados financieros globales.

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