El comercio perdió 21,176 empleos en Puebla durante el último año, la manufactura 5,810 y los restaurantes y servicios de alojamiento 12,175. El turismo no genera empleo formal, desmintiendo el discurso del “boom turístico”. Los sectores que crecen lo hacen en condiciones precarias.

Mexconomy — La estructura productiva de Puebla está cambiando, pero no hacia la formalización. Los sectores que tradicionalmente generaban empleo formal y de calidad —comercio, manufactura y turismo— se están contrayendo. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del segundo trimestre de 2026, el comercio, que concentra el 20.6% del empleo estatal, perdió 21,176 puestos en el último año. La industria manufacturera perdió 5,810 empleos, y los restaurantes y servicios de alojamiento, el corazón del sector turístico, perdieron 12,175 plazas. La contracción del comercio y el turismo es particularmente preocupante porque son los sectores que tradicionalmente absorbían la mano de obra expulsada por la industria.

El dato del turismo es revelador. Mientras el gobierno de Puebla presume un "boom turístico" con 8.56 millones de visitantes y una derrama de 10,162 millones de pesos en el primer semestre de 2026, el empleo en restaurantes y servicios de alojamiento se contrae. El turismo no está generando empleo formal; se sostiene sobre una base de trabajo precario, estacional y no registrado. La pérdida de 12,175 empleos en este sector desmiente la narrativa oficial y muestra que el turismo, tal como está planteado, no es un motor de desarrollo laboral.

Los sectores que crecen no compensan la pérdida de empleo formal. El transporte, comunicaciones y almacenamiento creció en 44,947 puestos, los servicios diversos en 35,917 y la construcción en 32,991. Pero estos sectores generan empleo mayoritariamente informal y de baja productividad. El gobierno creció en 28,400 empleos, convirtiéndose en uno de los principales generadores de empleo, pero sin producir riqueza. La economía poblana se está reconfigurando hacia un modelo de servicios precarios y dependencia estatal.

El gobierno de Armenta ha promovido el turismo y la obra pública como motores de desarrollo, pero los datos muestran que estas estrategias no están generando empleo formal de calidad. Puebla necesita una política industrial que impulse la manufactura, el comercio formal y el turismo de alto valor agregado, en lugar de depender de servicios precarios y empleo público. Sin una estrategia de diversificación productiva, la economía poblana seguirá atrapada en la precariedad.

Fuentes: INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), segundo trimestre de 2025 y 2026. Elaboración propia con base en datos oficiales.
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