TBAC advierte que el bono a 10 años de Estados Unidos tocó 5,4% en octubre de 2026 por la inversión en superinteligencia, la energía en Ormuz y el gasto público. La Fed subió a 3,75%-4,00% y el Nasdaq 100 cae 7% en el mes.

Mexconomy — El Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro de Estados Unidos entregó su informe trimestral y el documento confirma que el costo del dinero volvió a subir en el tramo corto de la curva. Desde la reunión de principios de agosto, los rendimientos a dos años avanzaron unos 50 puntos base y los de diez años cerca de 40 puntos base. El movimiento se aceleró en septiembre y principios de octubre, con el bono a diez años alcanzando un máximo cercano al 5,4% y el de treinta años alrededor del 5,7%, niveles que después se revirtieron parcialmente. El informe llega firmado por Jason S. Granet como presidente y E. Alexander Schiller como vicepresidente del comité, y no describe una anomalía de mercado sino una combinación de crecimiento real, precios de energía y expectativas de política monetaria.

La Reserva Federal respondió en septiembre con un alza de 25 puntos base que llevó su rango objetivo a 3,75%-4,00%. El presidente del organismo, Warsh, presentó la decisión como una retirada de estímulo y no como un endurecimiento adicional sobre condiciones ya restrictivas. El Resumen de Proyecciones Económicas reforzó el mensaje: la mediana de la tasa de política subió a 4,1% para el cierre de 2026 y de 2027, frente a 3,8% y 3,6% proyectados en junio. Los mercados siguieron descontando cerca de tres alzas adicionales en el año, incluso cuando el banco central mantuvo las tasas sin cambio en octubre. La lectura del comité es que la economía estadounidense mostró capacidad de absorber ese encarecimiento gracias a un gasto de los hogares sostenido y a la inversión en equipos informáticos, propiedad intelectual y centros de datos.

El componente energético explica buena parte de la inflación que obligó a ese ajuste. El índice de precios al consumidor general se aceleró a 3,7% en septiembre y la gasolina representó más de la mitad del aumento mensual, mientras el componente subyacente se situó en 2,6%. El comité describe interrupciones de suministro que comenzaron en verano y resultaron más persistentes de lo previsto, con precios elevados del crudo y de los refinados durante todo el trimestre y efectos sobre el transporte y el flete. Este pasaje complementa la entrega previa sobre la sesión asiática, donde el Brent cotizaba en 109,66 dólares y la comparecencia del secretario de Estado Marco Rubio describía intercepciones casi nocturnas de drones y misiles en el estrecho de Ormuz. No hay contradicción entre ambas piezas: el informe del Tesoro pone precio financiero al riesgo que Rubio describió en términos diplomáticos.

El segundo motor de las tasas es un ciclo de financiamiento tecnológico que el propio comité califica de significativo y todavía incipiente. Además de emisiones corporativas de largo plazo, el mercado se expandió hacia estructuras garantizadas y respaldadas por activos, con préstamos respaldados por GPU, arrendamiento de equipos y financiamiento de proyectos de centros de datos. Se suman colocaciones de deuda de gran tamaño y procesos de salida a bolsa en preparación. El comité revisó si esa avalancha desplazó la demanda del tramo largo del Tesoro y concluyó que no hay evidencia de ello: las subastas recientes se mantuvieron resistentes y la transmisión hacia las tasas provino del crecimiento más fuerte, no de un choque de oferta. La corrección accionaria posterior respalda esa lectura. Hacia finales de octubre, el Nasdaq 100 había caído justo por encima del 7% desde su máximo de principios de mes, en un contexto de mayor escrutinio sobre los retornos de una inversión tecnológica cada vez más endeudada, y junto con la ampliación de los diferenciales de crédito devolvió una demanda de refugio hacia los bonos del Tesoro.

El endurecimiento no fue un fenómeno estadounidense. El Banco Central Europeo y el Banco de Japón subieron sus tasas en el periodo mientras los mercados descontaban un ciclo de ajuste en las principales economías desarrolladas. La incertidumbre fiscal y política en Francia ensanchó con fuerza los diferenciales de su deuda soberana y añadió volatilidad a la renta fija global, aunque en octubre la correlación entre los movimientos franceses y estadounidenses se debilitó y la tensión en el país galo terminó apoyando la demanda de refugio por bonos del Tesoro y Bundes. En paralelo, la demanda extranjera de financiamiento para la tecnología estadounidense contribuyó al fortalecimiento del dólar, un canal adicional de endurecimiento financiero junto al encarecimiento del crédito. El informe aporta además una pieza relevante para el expediente: el precio del dinero sube por crecimiento y expectativas de política, no por falta de compradores de deuda estadounidense.

El panorama fiscal que enmarca esa discusión es de brechas crecientes. El comité proyecta que la necesidad de financiamiento se amplía en el año fiscal 2027 y aumenta todavía más en 2028 y 2029. El Tesoro publicó supuestos de saldo de caja de aproximadamente 850.000 millones de dólares para el cierre del primer trimestre fiscal de 2027 y de un billón para el segundo, cifra que permite corregir la formulación confusa que había quedado registrada en la entrega sobre estimaciones de endeudamiento, donde el dato aparecía como "1.000 billones". La recomendación del comité para el trimestre actual es mantener sin cambios los tamaños de subasta de cupones nominales, bonos de tasa variable y bonos protegidos contra la inflación, con aumentos justificados más adelante en el año fiscal 2027. Existe consenso sobre la necesidad de esas alzas, pero el debate se concentra en el ritmo y el tamaño para el tramo largo de la curva. El informe cierra con una petición explícita al Congreso para aumentar o suspender el límite de deuda y evitar perturbaciones en el mercado de bonos, y con propuestas técnicas sobre derivados y repos: eximir a los valores del Tesoro de los ratios de apalancamiento, reconocer el colateral preposicionado de la ventanilla de descuento en las métricas de liquidez, ampliar el acceso al financiamiento repo y permitir nuevos participantes en la formación de mercado. Sobre el programa de recompras, el comité considera que sostiene la liquidez pero que cualquier manejo del perfil de vencimientos debe hacerse modificando los tamaños de subasta.

La inversión ligada a la superinteligencia aportó cerca del 30% del crecimiento del producto en los primeros tres trimestres de 2026, y añade el mecanismo por el cual ese auge se traduce en tasas más altas: demanda de capital, no desplazamiento de la deuda pública.

La conclusión del comité es que la economía estadounidense sigue siendo resistente y que el riesgo de recesión, medido por encuestas de economistas, se mantiene en torno al 24% para los próximos doce meses. Lo que ha cambiado no es la dirección del crecimiento sino su precio. Un bono a diez años en 5,4%, una tasa de política en 4,1% proyectada hasta 2027, un petróleo por encima de los 100 dólares y una inversión tecnológica financiada con deuda describen una economía que crece y se endeuda al mismo tiempo, y un Estado que necesita colocar más papel cada año para sostener ese ritmo. La advertencia sobre el límite de deuda no es un trámite legislativo: es el punto donde la superinteligencia, el estrecho de Ormuz y el saldo de caja del Tesoro se encuentran en la misma hoja de balance.

estados unidos, washington, tbac, reserva federal, warsh, tesoro, superinteligencia, ormuz, nasdaq 100, brent, banco central europeo, banco de japon, francia, mexico, banco mundial, bonos del tesoro, tasa de interes, inflacion, limite de deuda, centros de datos, gpu, repos, subastas, energia