Los indicadores cíclicos evelan que la economía mexicana cerró 2025 con fragilidad persistente: el Indicador Coincidente se mantiene por debajo de su tendencia de largo plazo, mientras el Adelantado, aunque aún positivo, comienza a desacelerarse, anticipando para 2026 un entorno de estancamiento.
Mexconomy — El más reciente boletín del Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC), publicado en enero de 2026 por el Inegi, confirma que la economía mexicana atraviesa una fase de debilidad cíclica. En octubre de 2025, el Indicador Coincidente se ubicó en 99.4 puntos, con una disminución mensual de 0.03 puntos, manteniéndose por debajo del umbral de referencia de 100, que representa su tendencia de largo plazo.
El Indicador Coincidente sintetiza el estado general de la economía y refleja el desempeño agregado de variables clave como la actividad económica, la producción industrial, el consumo minorista, el empleo formal, la desocupación urbana y las importaciones. La información acumulada entre noviembre de 2024 y octubre de 2025 muestra una secuencia casi ininterrumpida de variaciones negativas, lo que evidencia una desaceleración amplia y persistente.
Actividad y empleo presionan el ciclo económico
Entre los componentes que más han contribuido a la debilidad destacan el Indicador de la Actividad Industrial y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), ambos con retrocesos recurrentes durante 2025. A ello se suma la evolución negativa del número de trabajadores permanentes asegurados en el IMSS, una señal de enfriamiento del mercado laboral formal, mientras que la tasa de desocupación urbana, de comportamiento inverso al ciclo, ha ejercido presión adicional.
En contraste, el consumo minorista ha mostrado variaciones marginales, sin la fuerza suficiente para compensar la debilidad industrial y del empleo. Las importaciones totales, otro componente clave del ciclo, también reflejan una menor tracción de la demanda interna.
Indicador Adelantado pierde dinamismo
Por su parte, el Indicador Adelantado se situó en 100.6 puntos en noviembre de 2025, con un aumento mensual de 0.11 puntos. Aunque permanece por arriba de su tendencia de largo plazo, el ritmo de crecimiento se ha moderado frente a los avances observados a mediados de año. Este indicador, diseñado para anticipar los puntos de giro del ciclo, incorpora variables financieras y de expectativas como la confianza empresarial, el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores en términos reales, el tipo de cambio real, las tasas de interés y el desempeño del S&P 500.
La atenuación reciente del Indicador Adelantado sugiere que, si bien no se anticipa una recesión inmediata bajo el enfoque clásico, la economía podría transitar hacia una fase de crecimiento bajo o estancamiento relativo durante los próximos meses. Bajo ambos enfoques —ciclo clásico y ciclo de crecimiento— el Indicador Coincidente permanece por debajo de su tendencia, una señal que refuerza la lectura de cautela.
En este contexto, el seguimiento puntual del SIC resulta clave para identificar cambios de fase y evaluar riesgos macroeconómicos. La combinación de debilidad actual y señales adelantadas menos dinámicas perfila un arranque de 2026 marcado por la prudencia en inversión, consumo y política económica.
Nota al lector: la gráfica interactiva está optimizada para su correcta lectura y exploración en pantallas de mayor tamaño (computadora o tableta). En dispositivos móviles, algunos detalles de ejes, etiquetas o series pueden visualizarse de forma limitada.
Fuente: Inegi, Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC), Boletín enero 2026. :contentReference[oaicite:0]{index=0}

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