La actividad industrial de Tlaxcala cerró septiembre de 2025 con una contracción anual del 1.2%, reflejando un estancamiento estructural que persiste pese a la recuperación del sector manufacturero, lastrado por caídas dramáticas en energía (-25.8%) y construcción (-12.7%).

Mexconomy — El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) de Tlaxcala alcanzó 103.2 puntos en septiembre (base 2018=100), registrando una variación mensual positiva del +2.0% respecto a agosto, pero manteniendo una tendencia anual negativa que evidencia la incapacidad del estado para consolidar un crecimiento sostenido en su aparato productivo.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que, aunque el índice actual supera en 3.2% el nivel base de 2018, la trayectoria reciente ha sido errática y volátil. Después de alcanzar 101.0 puntos en junio con una variación anual de apenas -0.4%, el sector experimentó una caída en julio hasta 99.2 puntos (-1.8% mensual), antes de recuperarse en agosto (+2.0%) y septiembre (+2.0%), sin lograr establecer una trayectoria de crecimiento consistente.

Manufactura sostiene, energía y construcción hunden

El análisis sectorial revela una economía industrial profundamente desequilibrada. Las industrias manufactureras, que representan el 87.3% de la actividad industrial tlaxcalteca, lograron una variación anual positiva del +2.2% en septiembre, con una contribución de +0.02 puntos porcentuales al indicador total. Este sector es el único sostén del aparato industrial estatal, compensando parcialmente las severas contracciones en otros rubros.

En contraste, el sector de Generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y gas natural registró un colapso del -25.8% anual, con una contribución negativa de -0.09 puntos porcentuales. Esta debacle refleja problemas estructurales en infraestructura energética, gestión hídrica deficiente, y falta de inversión en modernización de redes de distribución.

La construcción tlaxcalteca cayó -12.7% anual en septiembre, contribuyendo negativamente con -0.04 puntos porcentuales. Aunque la contracción es menos severa que la observada en estados como Puebla (-18.0%) u Oaxaca (-35.0%), evidencia la paralización de proyectos de obra pública y la ausencia de inversión privada en desarrollos inmobiliarios o industriales. La minería, sector marginal en la economía tlaxcalteca, cayó -8.6% anual.

Comportamiento mensual: volatilidad sin dirección

La serie desestacionalizada diciembre 2024 - septiembre 2025 evidencia una volatilidad preocupante que impide cualquier planificación empresarial de mediano plazo. Diciembre de 2024 cerró con 96.8 puntos y una caída mensual del -3.8%, seguido de una recuperación en enero hasta 99.2 puntos (+2.5%). Los meses subsecuentes mostraron oscilaciones menores: febrero +0.6%, marzo -0.3%, abril +0.4%, mayo +0.9%, junio +0.2%.

Julio marcó una nueva caída del -1.8% hasta 99.2 puntos, el nivel más bajo desde enero. Agosto inició la recuperación con +2.0% alcanzando 101.2 puntos, y septiembre mantuvo el impulso con otro +2.0% hasta 103.2 puntos. Sin embargo, esta recuperación de dos meses no compensa la tendencia de estancamiento observada durante todo 2025, con un promedio del índice en 100.4 puntos, apenas 0.4% por encima del año base 2018.

Particularmente revelador es el comportamiento de agosto: fue el único mes del periodo con variación anual positiva (+1.0%), sugiriendo que se trató de un rebote estadístico temporal y no de una tendencia sostenible. Septiembre confirmó esta lectura al volver a territorio negativo con -1.2% anual, evidenciando que la economía industrial tlaxcalteca sigue operando por debajo de sus niveles del año anterior.

Contexto nacional: Tlaxcala en el promedio, pero estancado

A nivel nacional, la actividad industrial registró una contracción del -2.3% anual en septiembre de 2025, con una contribución negativa de -2.33 puntos porcentuales. Tlaxcala, con su caída del -0.1% (cifras originales) y contribución de 0.00 puntos, se ubica ligeramente por encima del promedio nacional, pero esta posición relativa no debe interpretarse como un logro sino como evidencia de estancamiento generalizado.

Estados como Tamaulipas (+12.7%), Aguascalientes (+7.8%), San Luis Potosí (+6.2%) y Jalisco (+3.6%) lideran el crecimiento industrial nacional, demostrando que sí existen condiciones para expandir la actividad productiva. En contraste, Tlaxcala comparte el podio del estancamiento con estados como Querétaro (-3.9%), Yucatán (-1.8%) y Chihuahua (-1.4%).

La comparación con entidades vecinas es particularmente ilustrativa. Mientras Puebla registró una debacle con -8.7% anual y una contribución negativa de -0.35 puntos, Tlaxcala logró mantenerse en terreno casi neutral gracias exclusivamente a sus manufacturas. Sin embargo, el estado de México, con quien Tlaxcala comparte intensos vínculos económicos, cayó -3.2% anual, reflejando un entorno regional adverso en el centro del país.

Manufacturas: el único motor funcional

La dependencia casi total de Tlaxcala en el sector manufacturero (87.3% del total industrial) es simultáneamente una fortaleza y una vulnerabilidad crítica. El crecimiento del +2.2% anual en manufacturas evitó que el estado cayera en contracción severa, pero esta concentración sectorial expone a la economía tlaxcalteca a shocks externos, cambios en cadenas de suministro globales, y decisiones de relocalización empresarial.

Las principales ramas manufactureras en Tlaxcala incluyen la industria textil, fabricación de productos metálicos, industria química, y manufactura de equipo de transporte. El desempeño positivo del sector sugiere que estas industrias mantienen competitividad relativa, probablemente beneficiadas por nearshoring, costos laborales competitivos, y proximidad a mercados del centro de México. Sin embargo, la ausencia de diversificación sectorial representa un riesgo estructural que ninguna administración estatal ha logrado corregir.

El contraste con el desplome del sector energético (-25.8%) es particularmente preocupante. Una economía manufacturera competitiva requiere infraestructura energética robusta, confiable y competitiva en costos. La caída de más de una cuarta parte en este sector señala deficiencias críticas que eventualmente limitarán el crecimiento manufacturero si no se atienden mediante inversión pública estratégica y coordinación efectiva con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y otras entidades federales.

Construcción: oportunidades perdidas

La contracción del -12.7% anual en construcción representa miles de empleos perdidos y una desaceleración dramática en el desarrollo urbano e industrial de Tlaxcala. Este sector es tradicionalmente un motor de empleo formal e informal, generador de demanda para múltiples industrias (cemento, acero, productos de madera, servicios de ingeniería), y catalizador de crecimiento económico de base amplia.

La debacle constructora refleja la falta de proyectos estratégicos de obra pública estatal, la paralización o cancelación de proyectos federales, y la ausencia de certidumbre jurídica y económica para atraer inversión privada en desarrollos habitacionales, comerciales o industriales. Estados como Guerrero (+17.0%), Guanajuato (+16.5%) y Jalisco (+12.5%) demuestran que sí es posible reactivar este sector mediante políticas públicas efectivas, licitaciones transparentes, y coordinación intergubernamental.

Nota al lector: la gráfica interactiva está optimizada para su correcta lectura y exploración en pantallas de mayor tamaño (computadora o tableta). En dispositivos móviles, algunos detalles de ejes, etiquetas o series pueden visualizarse de forma limitada.

Fuente: INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM). Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), 2026. Serie desestacionalizada (Cuadro 1) y cifras originales sectoriales (Cuadro 2), índice base 2018=100.

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