La demanda interna creció 5.2% pero el PIB solo 0.4%. Las importaciones restaron 6.9 puntos al crecimiento — la variable más grande de toda la cuenta. México gasta como si creciera al 5%. Produce como si creciera al 0.4%.

Mexconomy Pro — En el primer trimestre de 2026, la Oferta y Demanda Global de bienes y servicios en México creció 5.2% anual. El Producto Interno Bruto (PIB) —la parte de esa demanda que se produce dentro del país— creció apenas 0.4%. La diferencia entre ambos números, casi cinco puntos porcentuales, no es un error de medición ni una paradoja estadística. Tiene una explicación precisa y cuantificable: las importaciones absorbieron la mayor parte del crecimiento de la demanda. México gasta como si creciera al 5%. Produce como si creciera al 0.4%.

¿Cömo se explica la fuga?

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) descompone el crecimiento del PIB en la contribución de cada uno de sus componentes, medida en puntos porcentuales. Esta descomposición —publicada en el Indicador de la Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT)— permite identificar con precisión qué impulsa o qué frena el crecimiento. Para el primer trimestre de 2026, el resultado es contundente:

Componente Contribución al PIB
(puntos porcentuales)
Lectura
Consumo privado +1.5 Empuja el crecimiento
Consumo de gobierno +0.4 Empuja levemente
Formación Bruta de Capital Fijo −0.8 Resta al crecimiento
Exportaciones de bienes y servicios +0.6 Empuja levemente
(−) Importaciones de bienes y servicios −6.9 Absorbe casi todo el crecimiento de la demanda
Suma de contribuciones 0.2 Cercano al PIB observado de +0.4%

Fuente: INEGI, Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT), Boletín 394/26, 18 de junio de 2026. La suma de las contribuciones difiere del PIB observado porque no incluye variación de existencias ni discrepancia estadística.

Ninguna otra variable se acerca en magnitud a la contribución negativa de las importaciones. Cuando un hogar mexicano compra un producto importado en lugar de uno nacional, ese gasto cuenta como demanda —y suma al crecimiento de la "Oferta y Demanda Global"— pero no suma al PIB, porque el PIB mide únicamente lo que se produce dentro del territorio. Cuanto más crece el consumo de bienes importados, mayor es la resta que ese gasto le hace al crecimiento del PIB, aunque el bienestar del consumidor —en el corto plazo— no se vea directamente afectado.

El siguiente gráfico ilustra la magnitud de esa fuga: la demanda total creció con fuerza, pero la mayor parte del impulso se filtró hacia el exterior antes de convertirse en producción nacional.

Fuente: INEGI, ODGT, Boletín 394/26. Variación porcentual anual, cifras desestacionalizadas, primer trimestre de 2026.

La inversión pesa cada vez menos

En el primer trimestre de 2026, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) —la inversión en maquinaria, equipo y construcción— representó 15.2% de la oferta total de bienes y servicios, la proporción más baja de los últimos años. En 2024, esa participación era de 17.2%. Dos puntos porcentuales menos no son un detalle: significan que, de cada 100 pesos que circulan en la economía mexicana, dos menos se destinan hoy a construir la capacidad productiva del futuro respecto a hace dos años.

Esta proporción decreciente es coherente con el dato duro ya documentado de la Formación Bruta de Capital Fijo privada, que cayó 4.8% anual en el mismo trimestre. La inversión no solo crece menos: ocupa un espacio cada vez más pequeño dentro del total de la actividad económica.

Quién financia el ahorro de México

Revisemos el Indicador Trimestral del Ahorro Bruto (ITAB), que mide qué parte del ingreso generado en la economía no se gasta en consumo y queda disponible para financiar inversión. En el primer trimestre de 2026, el ahorro bruto total equivalió a 19.8% del PIB, del cual la economía interna aportó 16.6 puntos y el financiamiento proveniente del exterior, 3.2 puntos.

El dato que merece atención es la trayectoria de esa segunda cifra. En 2024, el financiamiento externo representaba apenas 0.8% del PIB. Para el primer trimestre de 2026, esa proporción se cuadruplicó hasta 3.2%. México depende cada vez más de recursos externos para sostener su capacidad de ahorro e inversión —justo en el período en que la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) introduce mayor incertidumbre sobre la disposición de inversionistas extranjeros a mantener ese flujo.

El Mexconomy MAP v2.0 integra esta lectura en su diagnóstico del ciclo productivo. La contribución negativa de las importaciones al crecimiento confirma, con precisión contable, lo que los indicadores de consumo ya sugerían: una parte creciente de la demanda interna no se traduce en producción nacional. La caída de la participación de la inversión en la oferta total confirma el deterioro de la restricción que exige inversión privada positiva. Y la dependencia creciente del financiamiento externo añade una variable de vulnerabilidad que cualquier análisis de la economía mexicana en 2026 debe tener presente. El crecimiento existe. La pregunta es dónde se queda.

Fuente: INEGI, Indicador de la Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT) e Indicador Trimestral del Ahorro Bruto (ITAB), 18 de junio de 2026. INEGI, Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP). INEGI, Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF). Mexconomy MAP — Modelo de Agregados y Prospectiva v2.0. © 2026 HCS | Laboratorio Mexconomy, www.mexconomy.com

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