La economía mexicana registra una ligera recuperación anual, aunque el estancamiento mensual y la persistente debilidad industrial mantienen un escenario de fragilidad y estancamiento.
Mexconomy — El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), estima que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) crecerá 1.1% en mayo de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, con un intervalo de confianza de 0.0% a 2.3%. Sin embargo, a tasa mensual, el indicador no presentaría variación (0.0%), lo que confirma que el rebote de marzo (+0.4% mensual) no logró sostenerse. El nivel estimado del IGAE se mantiene en 106.3 puntos (base 2018=100), igual que en abril.
El diagnóstico por componentes ratifica la fractura entre servicios e industria. Las actividades secundarias —minería, construcción, manufacturas y energía— crecerían apenas 0.7% anual, pero caerían 0.2% en el mes, con un intervalo de confianza que permite incluso una contracción de hasta 2.4%. El propio INEGI señala en el cuadro de estimaciones: “se prevé una disminución en las actividades secundarias de 0.2%”. Este dato es consistente con la caída mensual de 0.6% que registraron las secundarias en marzo, y con el desplome de 1.0% trimestral del PIB real del primer trimestre de 2026. La construcción y las manufactureras, que representan el 6.8% y 21.0% del valor agregado, respectivamente, siguen siendo los eslabones más débiles.
En contraste, las actividades terciarias —comercio, servicios financieros, transportes, gobierno y entretenimiento— mostrarían un crecimiento anual de 1.7%, con una variación mensual nula (0.0%). Su nivel estimado para mayo es de 108.8 puntos, ligeramente por encima del 108.7 de abril. Este dinamismo relativo está impulsado por los servicios de esparcimiento y el sector gubernamental, que en el primer trimestre crecieron 2.3% y 5.3% anual real, respectivamente, según el PIB a precios constantes. Sin embargo, el comercio al por menor —que representa 10.4% del PIB nominal— apenas creció 0.8% en el primer trimestre, y los servicios de alojamiento y restaurantes cayeron 2.9%, lo que limita el arrastre del sector terciario sobre el conjunto de la economía.
El IOAE se adelanta cinco semanas a la publicación oficial del IGAE (prevista para el 23 de junio) y se basa en un modelo de nowcasting que combina más de un centenar de series oportunas, incluyendo indicadores financieros, de empleo, de comercio exterior y de producción industrial. En abril, el IOAE había estimado un crecimiento anual de 1.4% y un alza mensual de 1.0% para el IGAE, cifras que ahora se revisan a la luz de los datos observados del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI), que en abril registró un avance de 1.8% anual y 2.1% mensual. La metodología del INEGI permite que las estimaciones se ajusten conforme se dispone de información más completa; el propio Instituto advierte que “el IOAE no reemplaza el cálculo tradicional del IGAE”.
La lectura del IOAE de mayo se enmarca en un entorno de alta incertidumbre. Banco de México, en su informe trimestral, advirtió que la economía opera con restricciones y que los riesgos externos —conflicto en Medio Oriente, tensiones comerciales y revisión del T-MEC— pueden frenar cualquier recuperación. A esto se suma que la creación de empleo sigue débil y el consumo interno no termina de repuntar.
El IOAE de mayo ofrece un atisbo de mejoría anual, pero el estancamiento mensual y la contracción de las secundarias indican que la economía mexicana aún no logra consolidar una tendencia de crecimiento. El nivel del IGAE (106.3) es superior al de marzo (105.2) y al promedio del primer trimestre (104.9), pero la velocidad de avance es insuficiente para cerrar la brecha con el crecimiento potencial.El IOAE sugiere que el segundo trimestre podría terminar con un crecimiento anual modesto, pero con la industria todavía en terreno resbaladizo.

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