El Estado de Cuenta de Banxico al 3 de julio de 2026 muestra una reserva internacional de 255,496 millones de dólares, base monetaria de 3.516 billones de pesos y una caída de 121,558 mdp en depósitos del Gobierno Federal. El banco central esteriliza liquidez en un entorno de inflación subyacente del 4.12%.
Mexconomy — El Banco de México mantiene su postura restrictiva con una gestión activa de liquidez, en un contexto de inflación moderada y crecimiento económico frágil. El Estado de Cuenta correspondiente a la semana del 3 de julio de 2026, publicado por el instituto central, revela una reserva internacional de 255,496 millones de dólares, con un incremento semanal de 316 millones y un crecimiento acumulado de 3,621 millones desde el cierre de 2025. Sin embargo, en el mes, la reserva cayó 1,550 millones de dólares, aunque su valuación en pesos aumentó 3,413 millones debido a la depreciación de la moneda nacional frente a las divisas que integran la reserva. Este dato se produce en un entorno donde el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero ratificó la solidez del sistema financiero, pero advirtió sobre riesgos geopolíticos y la posibilidad de que las tensiones en Oriente Medio prolonguen la volatilidad.
La base monetaria se ubicó en 3,516,152 millones de pesos, con un aumento semanal de 14,102 millones impulsado por la mayor demanda de billetes y monedas (+13,234 millones). Sin embargo, en términos mensuales, la base monetaria cayó 32,095 millones, lo que confirma la tendencia restrictiva del banco central, que ha mantenido la tasa de interés en niveles elevados para contener la inflación subyacente, que en la primera quincena de junio se situó en 4.12% anual. La caída mensual de la base monetaria es consistente con el diagnóstico de holgura económica que Banxico ha señalado en sus informes trimestrales, y con la debilidad de la demanda interna reflejada en el estancamiento del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de mayo, que mostró una variación mensual de 0%.
El rubro de Pasivos de Regulación Monetaria aumentó 22,221 millones de pesos en la semana, alcanzando 1,044,906 millones, lo que indica que el banco central está extrayendo liquidez del mercado para compensar la inyección derivada de la caída de 121,558 millones en los depósitos del Gobierno Federal (Tesorería). Esta caída en los depósitos gubernamentales refleja un mayor gasto público o transferencias, que inyectan recursos al sistema financiero. Banxico, a través de operaciones de mercado abierto, compensó una expansión neta de liquidez de 138,978 millones de pesos en la semana, combinando el retiro de recursos de la Tesorería (+153,080 millones) con la mayor demanda de billetes y monedas (-14,102 millones). Este mecanismo de esterilización es clave para evitar que la Tasa de Interés Interbancaria a un día se desvíe de la tasa objetivo fijada por la Junta de Gobierno, en un contexto donde la nueva herramienta de recompra de CETES y Bondes F —anunciada el 29 de junio— amplía el abanico de instrumentos para administrar la liquidez sin modificar la postura monetaria.
La caída de los depósitos del Gobierno Federal refleja un mayor dinamismo del gasto público, posiblemente relacionado con pagos de deuda, inversión en infraestructura o transferencias sociales. Sin embargo, este gasto no se ha traducido en un repunte sostenido de la actividad económica: el PIB real del primer trimestre de 2026 se contrajo 0.6% y las actividades secundarias cayeron 1.0%. La inversión privada sigue deprimida y el consumo interno no logra despegar, como lo evidencia la brecha de 20.9 puntos en compras por internet entre zonas urbanas y rurales, según la ENDUTIH 2025. En este escenario, el gasto público actúa como un amortiguador, pero Banxico lo neutraliza parcialmente para no generar presiones inflacionarias adicionales, especialmente en un entorno donde los precios de los energéticos han subido por el conflicto en Oriente Medio y la inflación global repunta.
La reserva internacional se mantiene en niveles históricamente altos, lo que da margen al banco central para intervenir en el mercado cambiario si fuera necesario. A pesar de la caída mensual en dólares, el saldo sigue siendo superior al de 2025 y proporciona un colchón ante posibles choques externos, como una mayor volatilidad financiera o una depreciación abrupta del peso. El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, en su sesión del 30 de junio, destacó que la banca comercial cumple holgadamente con los requisitos de capitalización y liquidez, y que la exposición del sistema a intermediarios no bancarios vulnerables es baja, lo que reduce el riesgo sistémico. No obstante, el riesgo más mencionado por los intermediarios financieros es el deterioro en las perspectivas de crecimiento económico, tanto a nivel global como nacional, lo que subraya la fragilidad del entorno.
El equilibrio que Banxico busca entre contener la inflación y no profundizar el estancamiento es cada vez más delicado. La base monetaria a la baja, la esterilización de liquidez y la nueva herramienta de recompra de valores gubernamentales apuntan a una estrategia de mantener la tasa de interés elevada mientras se evitan disfunciones en el mercado de dinero. Sin embargo, la persistencia de la inflación subyacente por encima del 4% y la debilidad del consumo privado sugieren que la economía mexicana podría estar atrapada en un ciclo de bajo crecimiento e inflación persistente.

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