El RAIAVL del INEGI reporta que las ventas internas crecen 3.4% en julio y acumulan 5.0%, pero la producción cae 2.2% y las exportaciones se desploman 9.7%. Estados Unidos sigue siendo el principal destino con 75.9% de las exportaciones.

Mexconomy — La industria automotriz mexicana mostró un comportamiento dual en julio: el mercado interno se mantuvo dinámico, mientras que la producción y las exportaciones sufrieron contracciones significativas. El Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó que en julio de 2026 se vendieron 130,835 vehículos en el mercado nacional, un incremento de 3.4% anual que eleva el acumulado enero-julio a 885,353 unidades (+5.0%). Sin embargo, la producción cayó 2.2% en el mes (302,673 unidades) y las exportaciones se desplomaron 9.7% (261,534 unidades). En el acumulado, la producción se contrajo 0.7% y las exportaciones apenas crecieron 0.3%, lo que indica que el sector está perdiendo impulso frente a la demanda externa, mientras el mercado interno absorbe una mayor proporción de la producción.

La caída de las exportaciones en julio (-9.7%) es el dato más preocupante. Estados Unidos, que concentra el 75.9% de las exportaciones de vehículos ligeros en el periodo enero-julio, muestra una demanda más débil, reflejando la desaceleración económica de su sector manufacturero y la incertidumbre por la revisión del T-MEC. Las exportaciones a Canadá (10.1%), Alemania (3.6%) y Brasil (2.5%) no compensan la caída. Las marcas más afectadas en exportación fueron Nissan (-75.6% en julio), Volkswagen (-34.8%), Honda (-21.3%) y Mercedes Benz (-97.7%), mientras que Ford Motor (+28.0%) y Stellantis (+16.9%) lograron aumentos. Este comportamiento mixto sugiere que algunas armadoras están ajustando su producción hacia el mercado interno o reduciendo inventarios, mientras otras mantienen su apuesta por la exportación.

El mercado interno, en cambio, se ha convertido en el principal soporte de la industria. Las ventas acumuladas (+5.0%) superan el crecimiento de la economía (2.1% anual en el segundo trimestre), impulsadas por la apreciación del tipo de cambio (2.6% en el segundo trimestre) que abarata los vehículos importados, y por la estabilidad de la inflación (3.12% anual en julio) que preserva el poder adquisitivo de los hogares. Marcas como Stellantis (+40.2% en ventas en julio), Renault (+22.1%), Volkswagen (+7.0%) y General Motors (+1.5%) se beneficiaron de este dinamismo. En contraste, Suzuki (-29.3%), Infiniti (-27.7%) y Land Rover (-18.2%) sufrieron caídas. Sin embargo, el crecimiento de las ventas internas no está generando empleo formal en el sector: el Índice Global de Personal Ocupado (IGPOSE) mostró una caída anual de 1.3% en los sectores formales, lo que sugiere que las ventas están siendo abastecidas por vehículos importados o por una mayor productividad, no por una mayor contratación.

La producción de vehículos ligeros en México está dominada por los camiones ligeros, que representan el 79.4% del total producido en el acumulado enero-julio. Esta estructura refleja la preferencia del mercado estadounidense por vehículos de mayor tamaño y la estrategia de las armadoras de enfocar su producción en este segmento. Sin embargo, la caída de la producción total (-2.2% en julio, -0.7% acumulado) es una señal de que el sector no está expandiendo su capacidad. Marcas como Nissan (-18.9% en producción en julio), Mazda (-9.8%), Audi (-4.0%) y Honda (-26.9% en exportación) están reduciendo su producción, mientras que Ford Motor (+67.0%) y Stellantis (+16.9%) la incrementan. Esta heterogeneidad sugiere que algunas empresas están reestructurando sus operaciones, posiblemente en respuesta a cambios en la demanda global y a la competencia de vehículos eléctricos y chinos.

El crecimiento de las marcas chinas es otro factor a seguir. Las empresas no afiliadas a la AMIA —principalmente chinas— incrementaron sus ventas 29.3% en julio y 56.5% en el acumulado, con Geely (+127.6% en ventas en julio) y Jetour Soueast (+158.0%) como las más dinámicas. Aunque su participación aún es marginal (9,879 unidades en julio), su crecimiento acelerado refleja la penetración de vehículos chinos en el mercado mexicano, aprovechando la ausencia de aranceles y la oferta de vehículos eléctricos e híbridos. Esta tendencia podría intensificarse en los próximos años, afectando a las marcas tradicionales y a la producción nacional. La Secretaría de Economía ha señalado que está evaluando posibles medidas arancelarias, pero por ahora el mercado mexicano sigue abierto a la competencia extranjera.

El desempeño del sector automotriz es clave para la economía mexicana, ya que genera divisas, empleo y encadenamientos productivos. La caída de las exportaciones en julio es una señal de alerta, aunque las ventas internas compensan parcialmente. El acumulado enero-julio muestra una producción y exportación prácticamente estancadas (-0.7% y -0.3%, respectivamente), lo que sugiere que el sector está perdiendo dinamismo en un contexto de incertidumbre global y competencia creciente. El Indicador Adelantado del SIC ha desacelerado su crecimiento, anticipando una posible moderación de la actividad económica en los próximos meses, lo que podría afectar tanto al mercado interno como a las exportaciones. La industria automotriz mexicana necesita diversificar sus mercados y fortalecer su competitividad para no depender exclusivamente de la demanda estadounidense y para enfrentar la irrupción de los vehículos chinos.

Industria Automotriz de Vehículos Ligeros

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