Los ingresos presupuestarios crecieron 0.1% real en el primer semestre de 2026, impulsados por el IVA (+10.6%) y los ingresos petroleros (+2.1%). Sin embargo, la recaudación tributaria se estancó (0.4%) debido a la caída del ISR (-6.2%), compensada parcialmente por el dinamismo del consumo y la fiscalización.

Mexconomy Pro — Los ingresos presupuestarios de México alcanzaron 4.277 billones de pesos en el primer semestre de 2026, un crecimiento real de apenas 0.1 por ciento respecto al mismo periodo de 2025, según los datos oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Detrás de este crecimiento casi plano se esconde una dinámica de contrastes: el Impuesto al Valor Agregado registró su mayor incremento para un primer semestre desde 2014, y los ingresos petroleros repuntaron con fuerza en junio, pero la recaudación del Impuesto Sobre la Renta cayó 6.2 por ciento, arrastrada por menores pagos de personas morales. El resultado final es una estructura de ingresos que se sostiene sobre el consumo y los hidrocarburos, mientras la tributación directa muestra signos de debilidad.

La recaudación tributaria total creció 0.4 por ciento real, prácticamente estancada. Este magro avance oculta un desempeño dispar entre sus componentes. El IVA fue el motor del periodo, con un aumento real de 10.6 por ciento, que superó en 99.5 mil millones de pesos lo programado. La SHCP atribuye este resultado al fortalecimiento de las acciones de fiscalización y al dinamismo del consumo interno, respaldado por un mercado laboral robusto y salarios reales al alza. En junio, la recaudación del IVA creció 53.6 por ciento real anual, el incremento más alto para un mes comparable, lo que evidencia el impacto de las medidas de control aduanero y la actualización de tarifas arancelarias para países sin tratado comercial con México.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios registró un crecimiento real de 5.7 por ciento, impulsado principalmente por su componente distinto de combustibles, que aumentó 9.1 por ciento real, muy por encima del promedio de la última década (1.2 por ciento). La actualización de cuotas aplicables a tabacos labrados, bebidas saborizadas y otros productos gravados explica este desempeño. En contraste, el componente de combustibles creció solo 3.7 por ciento real, y en los últimos tres meses del semestre mostró disminuciones debido a la aplicación de estímulos fiscales para proteger el poder adquisitivo de los hogares, según explicó la dependencia.

Los impuestos a las importaciones aumentaron 6.4 por ciento real, reflejando el dinamismo del comercio exterior y la actualización de fracciones arancelarias para países sin tratados comerciales. No obstante, este rubro se ubicó por debajo del monto calendarizado debido a la apreciación cambiaria, que redujo la valuación en moneda nacional de la base gravable de las importaciones. La SHCP destacó que estos ingresos se beneficiaron de una mayor vigilancia en las aduanas y de un entorno de resiliencia del consumo de los hogares.

La cara opuesta de este panorama es el ISR, que disminuyó 6.2 por ciento real. La SHCP explicó que esta caída se debe a menores pagos asociados con la declaración anual de personas morales, un comportamiento que podría reflejar una desaceleración de la actividad empresarial o prácticas de planeación fiscal. Sin embargo, esta reducción fue parcialmente compensada por el sólido desempeño de la recaudación por sueldos y salarios, en un contexto de crecimiento sostenido de los salarios reales (6.7 por ciento en el IMSS) y de resiliencia del empleo formal. Este contraste interno del ISR sugiere que el mercado laboral sigue siendo un ancla de estabilidad para la recaudación, pero la debilidad del lado empresarial merece seguimiento.

Los ingresos petroleros registraron un crecimiento real de 2.1 por ciento en el acumulado, con un repunte notable en junio de 30 por ciento real anual, el tercer incremento mensual consecutivo, favorecido por el aumento de los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, los ingresos propios de Pemex, que incluyen ventas internas y externas, crecieron 4.1 por ciento real, mientras que los ingresos del Gobierno Federal vía el Fondo Mexicano del Petróleo cayeron 2.8 por ciento. Este comportamiento refleja la complejidad del esquema de transferencias petroleras y la sensibilidad de la recaudación a los precios internacionales y al tipo de cambio.

El estancamiento de la recaudación tributaria y la dependencia del IVA y los petroleros plantean interrogantes sobre la sostenibilidad de los ingresos públicos en el mediano plazo. El consumo interno, aunque resiliente, puede verse afectado por la inflación y las condiciones macroeconómicas globales, mientras que los precios del petróleo son volátiles. La caída del ISR, por su parte, sugiere que el crecimiento económico no se está traduciendo en una mayor recaudación directa, lo que podría limitar el espacio fiscal para futuras prioridades de gasto. La próxima entrega de esta serie analizará cómo se está gastando este dinero y qué prioridades está financiando el Estado mexicano.

Evidencia cuantitativa

Tabla resumen de ingresos
Concepto Monto 2026 (millones) Variación real vs. 2025 Diferencia vs. programa (millones)
Total ingresos presupuestarios 4,277,400 0.1% -141,000
Ingresos petroleros 473,100 2.1% -118,000
Ingresos no petroleros 3,804,300 -0.1% -23,000
Ingresos tributarios 2,963,500 0.4% -53,700
ISR 1,572,000 -6.2% -91,800
IVA 880,100 10.6% +99,500
IEPS 353,200 5.7% -20,900
Impuestos a importaciones 90,500 6.4% -28,900
Ingresos no tributarios 223,500 -11.8% +23,700
+10.6% crecimiento real del IVA, el mayor desde 2014
-6.2% caída real del ISR por menores pagos de personas morales
+99.5 mil millones de pesos de IVA por encima del programa
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