La reforma laboral para las plataformas digitales está produciendo una transformación acelerada en el mercado de trabajo: en un año, los puestos registrados ante el IMSS crecieron 86.6 por ciento. Pero detrás de ese avance aparece una frontera que determina el alcance real de la protección social: el ingreso neto mensual.
Mexconomy — Al cierre de julio, 247 mil 900 personas trabajadoras de plataformas digitales habían superado el umbral establecido y fueron registradas como puestos de trabajo por 18 plataformas. Con ello tienen acceso a los cinco seguros del IMSS, desde enfermedad y maternidad hasta retiro, invalidez y vida, riesgos de trabajo y guarderías. En junio eran 237 mil 627; en un solo mes se incorporaron 10 mil 273 puestos adicionales, un crecimiento de 4.3 por ciento.
Una formalización que crece a doble dígito
La dimensión del cambio aparece al mirar un año hacia atrás. En julio de 2025 había 132 mil 841 puestos asociados a plataformas digitales. Doce meses después son 247 mil 900: 115 mil 59 puestos adicionales. El incremento de 86.6 por ciento es muy superior al crecimiento del empleo formal general, que en el mismo periodo fue de apenas 1.5 por ciento.
La reforma, por tanto, está incorporando a una velocidad excepcional una actividad que durante años se desarrolló fuera de los esquemas tradicionales de seguridad social. Incluso en mayo, cuando el empleo formal total cayó 29 mil 922 puestos, las plataformas agregaron 37 mil 652; en junio aportaron otros 40 mil 496. La expansión de esta modalidad empieza a modificar la composición del empleo registrado.
Pero el volumen de trabajadores protegidos integralmente sigue siendo una fracción de las personas alcanzadas por la reforma. El IMSS reportó en julio 1 millón 591 mil 30 personas beneficiadas; de ellas, 247 mil 900 superaron el umbral y fueron registradas como puestos de trabajo con los cinco seguros. Quienes no lo superan conservan protección mediante el seguro de riesgos de trabajo, incluida atención médica y el pago del salario registrado durante una incapacidad.
La fractura está en el ingreso
Ahí aparece el desafío político de la reforma. La misma regulación que abre la puerta a la seguridad social establece una diferencia entre trabajadores según su ingreso neto mensual. No todos los beneficiarios tienen la misma cobertura ni el mismo vínculo con el sistema contributivo. El salario promedio diario asociado a los puestos registrados cayó de 444.7 pesos en junio a 415.6 en julio, otro indicador de que el universo incorporado no es homogéneo.
La aparente contradicción entre los datos de junio y julio —menos personas beneficiadas reportadas, pero más puestos registrados— tampoco debe interpretarse como una pérdida automática de trabajadores. Beneficiarios y puestos registrados son categorías distintas: el primero comprende a las personas alcanzadas por la reforma, mientras el segundo identifica a quienes superaron el umbral y fueron incorporados como puestos de trabajo.
La prueba para la política laboral será ahora más exigente. Formalizar 247 mil 900 puestos en un año es un avance contundente; lograr que la protección social alcance de manera efectiva al universo completo de trabajadores digitales es el siguiente desafío. El crecimiento de 86.6 por ciento demuestra que la reforma está funcionando como mecanismo de incorporación, pero también deja expuesta su principal frontera: el ingreso determina hasta dónde llega la seguridad social.

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