El Paquete Económico 2027 eleva la deuda pública a 55% del PIB y destina 4% del PIB al pago de intereses. El SHRFSP crecerá de 54.0% a 55.0% en 2027 y a 56.5% en 2032. El saldo nominal ya alcanzó 20.355 billones en junio de 2026.
Mexconomy — El Paquete Económico 2027 proyecta que la deuda pública amplia escalará a 55.0% del PIB en 2027, un aumento de 1.0 punto porcentual respecto al 54.0% estimado para 2026, y contempla un techo de endeudamiento interno de hasta 1.7 billones de pesos para el Gobierno Federal. El costo financiero absorberá 4.0% del PIB, equivalente a aproximadamente 1.575 billones de pesos, una cifra que el gobierno reconoce que responde a "un mayor costo financiero y al efecto de un tipo de cambio más alto sobre la valuación en moneda nacional de la deuda externa". Este reportaje complementa la entrega anterior sobre el marco macroeconómico del Paquete 2027 y profundiza en la trayectoria de la deuda, su costo y los riesgos que plantea para la sostenibilidad fiscal.
La trayectoria de la deuda en el mediano plazo no muestra una reducción, sino una estabilización en niveles elevados. Los Criterios Generales de Política Económica proyectan que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) pase de 54.0% del PIB en 2026 a 55.0% en 2027, 55.6% en 2028, 56.1% en 2029, 56.4% en 2030 y 56.5% en 2031 y 2032. Esto significa que la deuda no bajará en los próximos seis años, sino que se mantendrá en torno al 56% del PIB. El gobierno sostiene que este nivel es "sostenible" porque los RFSP descenderán de 4.1% del PIB en 2026 a 3.1% en 2032, pero la deuda como proporción del PIB seguirá creciendo por el efecto del costo financiero y la apreciación del tipo de cambio sobre la deuda externa. El saldo nominal de la deuda ya alcanzó 20.355 billones de pesos en junio de 2026, un aumento de 2.24 billones solo en el primer semestre, según los registros de la SHCP.
El perfil de la deuda muestra una composición mayoritariamente interna y a tasa fija. El 84.8% de la deuda neta del Gobierno Federal corresponde a deuda interna y el 79.6% de los valores gubernamentales está contratado a tasa fija y con vencimientos a largo plazo. El plazo promedio de la deuda interna es de 8.0 años y su duración de 4.8 años. La deuda externa representa el 15.2% del total y tiene un plazo promedio de 15.2 años. Esta estructura, aunque protege al portafolio de choques de tasas y tipo de cambio, no elimina el riesgo de refinanciamiento: el perfil de amortizaciones muestra que en 2027 vencerán 2,455.1 mil millones de pesos de deuda interna y 13.2 mil millones de dólares de deuda externa, las cifras más altas del periodo 2026-2032. El gobierno planea cubrir estas amortizaciones con las operaciones de canje y refinanciamiento autorizadas en la Ley de Ingresos, que permiten emitir deuda para pagar deuda sin que ello implique un endeudamiento adicional neto.
El costo financiero es el componente que más presiona las finanzas públicas. Los Criterios estiman que el costo financiero del sector público ascenderá a 4.0% del PIB en 2027, ligeramente por encima del 3.7% estimado para 2026. La sensibilidad del costo financiero a las tasas de interés es alta: un aumento de 100 puntos base en la tasa de interés incrementaría el costo financiero en 37.9 mil millones de pesos, según las estimaciones oficiales. Un aumento de 100 puntos base en la inflación agregaría 1.3 mil millones de pesos adicionales por el componente inflacionario de los instrumentos indexados. El gobierno reconoce que el costo financiero "se ubicará por debajo de lo previsto" en 2026 gracias a la apreciación cambiaria y a la estrategia de manejo de pasivos, pero advierte que "el aumento en la volatilidad" ante un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas podría endurecer las condiciones de financiamiento para economías emergentes como México.
El debate político sobre la deuda ya está en marcha. El senador del PAN Ricardo Anaya advirtió que la deuda se ha duplicado en siete años, al pasar de 10.55 billones en 2018 a 21.66 billones en 2026, y que 1.6 billones del nuevo endeudamiento de 2027 se destinarán al pago de intereses de la deuda existente. El diputado de Morena Ricardo Monreal respondió que la deuda "es manejable" y que "hay proyecciones financieras y económicas que permiten decir que es moderada". El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que de los 2.6 billones de pesos de deuda adicional proyectados, solo 500,000 millones se destinarán a inversión pública, lo que significa que dos terceras partes del nuevo endeudamiento se usarán para gasto corriente. La calificadora Moody's ya degradó la nota soberana de México de Baa2 a Baa3 durante el primer semestre de 2026, y la agencia advirtió sobre la presión que el déficit y la deuda ejercen sobre la calificación crediticia.
Los amortiguadores fiscales con los que cuenta el gobierno para enfrentar choques suman 172.0 mil millones de pesos en fondos de estabilización al cierre de junio de 2026, distribuidos entre el FEIP (136.6 mmp), el FEIEF (13.3 mmp) y el FMP (22.1 mmp). A esto se suman una línea de crédito flexible con el FMI por 24.0 mil millones de dólares, una línea swap con el Tesoro de Estados Unidos por 9.0 mil millones de dólares y reservas internacionales por 258.7 mil millones de dólares al 28 de agosto de 2026. El gobierno también cuenta con un seguro para catástrofes con cobertura de 10.4 mil millones de pesos y cuatro bonos catastróficos por 595 millones de dólares. Estos instrumentos mitigan el riesgo de corto plazo, pero no resuelven el problema de fondo: una deuda que crece más rápido que la economía y un costo financiero que consume una porción creciente del presupuesto.
La trayectoria de la deuda pública es el indicador más crítico del Paquete Económico 2027. El gobierno proyecta que la deuda se estabilice en 56.5% del PIB hacia 2032, pero esa proyección depende de que el crecimiento económico se acelere, de que la recaudación aumente y de que el costo financiero no se dispare. Nada de eso está garantizado. El crecimiento proyectado para 2027 es de 1.5% a 2.5%, pero los analistas esperan 1.8% y el IOAE anticipa una desaceleración mensual. La recaudación real está estancada y el ISR cayó 6.2% en el primer semestre de 2026. El costo financiero absorberá 4% del PIB, y un aumento de 100 puntos base en las tasas agregaría 37.9 mil millones de pesos al déficit. La deuda como porcentaje del PIB se mantiene estable gracias al crecimiento nominal de la economía, pero el saldo nominal escala, el costo financiero crece y la calificación crediticia ya fue degradada. La pregunta que el Paquete 2027 no responde es cómo se reducirá la deuda sin aumentar impuestos, sin recortar el gasto social y sin acelerar el crecimiento. La respuesta, por ahora, es que no se reducirá: se estabilizará en un nivel alto que limita el margen de maniobra del Estado para las próximas décadas.

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