Alerta económica: Contracción simultánea del empleo (2.0% anual), horas trabajadas (2.5% anual) y remuneraciones reales mensuales (0.9%). Los datos oficiales del INEGI revelan una paradoja económica preocupante: mientras la producción manufacturera se mantiene, el empleo y las remuneraciones reales experimentan una contracción significativa.

Mexconomy — La Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de mayo de 2025 presenta un escenario contradictorio. Por un lado, el volumen físico de la producción manufacturera creció 1.0% tanto mensual como anualmente, una cifra que podría interpretarse como positiva. Sin embargo, esta aparente estabilidad oculta una realidad laboral deteriorada que compromete la sostenibilidad del modelo económico mexicano.

El problema fundamental radica en que el crecimiento productivo no se está traduciendo en mejores condiciones para la fuerza laboral. Esta desconexión entre productividad y bienestar laboral representa una de las fallas estructurales más graves del sistema económico actual.

Los datos del personal ocupado revelan una tendencia alarmante. El empleo total en la industria manufacturera disminuyó 0.3% mensual y 2.0% anual en mayo de 2025. Esta contracción no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia que afecta a diferentes categorías laborales:

  • Personal no dependiente: Cayó dramáticamente 12.9% anual, evidenciando la precarización del trabajo por honorarios
  • Obreros y técnicos en producción: Disminuyeron 2.0% anual, afectando directamente la base productiva
  • Empleados administrativos: Retrocedieron 0.8% anual, mostrando que la contracción abarca todos los niveles

La pérdida de 2.0% del empleo anual equivale a miles de puestos de trabajo perdidos, una cifra que contrasta dramáticamente con el discurso oficial sobre la recuperación económica.

Aún más preocupante es la reducción de 2.5% anual en las horas trabajadas, que descendió 1.0% mensual en mayo. Este indicador revela que incluso quienes mantienen su empleo enfrentan una reducción en su carga laboral, lo que impacta directamente sus ingresos totales.

La contracción de horas trabajadas por el personal no dependiente alcanzó 12.6% anual, una cifra que evidencia la extrema vulnerabilidad de este segmento laboral. Esta reducción sistemática sugiere que las empresas están optando por estrategias de ajuste que privilegian la reducción de costos laborales sobre la inversión en capital humano.

La Erosión del Poder Adquisitivo

El análisis más revelador surge al examinar las remuneraciones reales. Aunque el INEGI reporta un crecimiento anual de 3.4% en las remuneraciones medias reales, esta cifra debe interpretarse con extrema cautela por varias razones:

El incremento en las remuneraciones promedio puede ser resultado de la expulsión de trabajadores con salarios más bajos, no de mejoras reales en las condiciones salariales. Cuando se reduce el empleo en 2.0% anual, los trabajadores que permanecen pueden tener salarios promedio más altos, pero esto no refleja una mejora generalizada del bienestar.

Más preocupante aún, las remuneraciones cayeron 0.9% mensual, indicando que la tendencia reciente es negativa y que el "crecimiento" anual podría estar basado en comparaciones con períodos de crisis anteriores.

Sectores en Crisis: El Mapa de la Contracción

El análisis por subsectores revela la amplitud de la crisis. Múltiples industrias experimentan contracciones simultáneas:

Sectores Textiles en Colapso

  • Fabricación de insumos textiles: Producción cayó 6.4% anual, empleo 4.9%
  • Productos textiles: Producción descendió 6.4% anual
  • Prendas de vestir: Producción se contrajo 6.0% anual, empleo 6.3%

Industria Automotriz en Declive

La fabricación de equipo de transporte, sector clave de la economía mexicana, cayó 2.0% anual en producción y 7.9% en empleo. Las horas trabajadas se desplomaron 10.3% anual, evidenciando una crisis sectorial profunda.

Otros Sectores Críticos

  • Industria de la madera: Producción cayó 9.9% anual
  • Fabricación de muebles: Producción se contrajo 6.1% anual
  • Industria química: Producción descendió 3.9% anual

La evidencia estadística apunta hacia un modelo económico que prioriza la eficiencia productiva sobre el bienestar laboral. Esta estrategia, aunque puede mantener indicadores macroeconómicos estables a corto plazo, genera vulnerabilidades graves:

La reducción del empleo combinada con el mantenimiento de la producción sugiere que los beneficios económicos se concentran en menos actores, aumentando la desigualdad.

Con menos trabajadores empleados y reducción en horas trabajadas, el poder adquisitivo agregado se contrae, limitando la demanda interna y creando un círculo vicioso de menor consumo.

La caída dramática del personal no dependiente (12.9% anual) refleja una tendencia hacia la precarización del empleo, con implicaciones graves para la seguridad social y la estabilidad económica de las familias.

Degradación de las Condiciones Laborales

Los datos del INEGI revelan una paradoja económica insostenible: un sector manufacturero que mantiene su producción a costa de la degradación sistemática de las condiciones laborales. Esta situación no solo compromete el bienestar inmediato de los trabajadores, sino que genera riesgos estructurales para la economía mexicana a largo plazo.

La contracción simultánea del empleo (2.0% anual), las horas trabajadas (2.5% anual) y las remuneraciones reales mensuales (0.9%) constituye una señal de alarma.

Los números no mienten: el modelo económico actual está fallando a los trabajadores mexicanos. La pregunta no es si esto es sostenible, sino cuándo se manifestarán las consecuencias de esta estrategia miope que privilegia la eficiencia sobre la equidad.


Fuente: INEGI, Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), mayo 2025