El debate por los envíos de petróleo de México a Cuba se intensifica: contratos de Pemex, presión política desde Estados Unidos y riesgos financieros por cuentas por cobrar acumuladas. Analistas advierten ajustes para garantizar pago y blindar operaciones energéticas.

Mexconomy — La relación energética entre México y Cuba volvió al centro del debate regional en un contexto de mayor tensión geopolítica y escrutinio financiero. Aunque los envíos de petróleo mexicano a la isla se mantienen dentro de un marco legal, el entorno político internacional ha incrementado la presión sobre este esquema histórico, particularmente por sus implicaciones fiscales y de riesgo crediticio para el Estado mexicano.

De acuerdo con el analista energético Gonzalo Monroy, la operación no viola sanciones vigentes, pero sí exhibe vulnerabilidades financieras. El especialista subraya que, ante el endurecimiento del discurso de Estados Unidos hacia regímenes aliados de La Habana, podrían imponerse condiciones adicionales para permitir la continuidad de las exportaciones, especialmente si no existe evidencia de pago efectivo por parte de Cuba. En ese escenario, México tendría que exigir garantías o mecanismos de compensación.

El modelo aplicado durante décadas consiste en exportaciones comerciales regulares realizadas por Petróleos Mexicanos, evitando buques o intermediarios sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros. Sin embargo, el problema central es financiero: los adeudos de Cuba se acumulan como cuentas por cobrar que, con el tiempo, terminan siendo reconocidas como pérdidas por Pemex y absorbidas por el erario. Este patrón se ha repetido en administraciones de distintos signos políticos.

La presión aumentó tras revelaciones regulatorias en Estados Unidos. En un reporte presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores, Pemex informó que su filial Gasolinas Bienestar exportó a Cuba, entre enero y septiembre de 2025, un promedio de 17.2 mil barriles diarios de crudo y 2 mil barriles diarios de derivados, por un monto de 7.9 mil millones de pesos. Estas ventas representaron hasta el 3.3 por ciento de las exportaciones totales de crudo.

Desde una perspectiva de riesgo, Monroy advierte que acreedores internacionales de Pemex podrían solicitar la intervención de su gobierno para asegurar el cobro de adeudos, incluso mediante acciones logísticas. Con Venezuela reduciendo su papel como proveedor energético de Cuba, México se perfila como su principal abastecedor, lo que eleva la exposición financiera y política. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido estos envíos como parte de contratos vigentes y esquemas de ayuda humanitaria, pero el debate sobre su sostenibilidad fiscal permanece abierto.

mexico, cuba, estados unidos, pemex, gasolinas bienestar, oficina de control de activos extranjeros, comision de bolsa y valores, gonzalo monroy, claudia sheinbaum, energia, petroleo, finanzas publicas, comercio energetico mexico cuba