El crudo Brent se acercó a los 105 dólares por barril mientras la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos entra en su tercera semana. El cierre del estrecho de Ormuz presiona a los mercados y eleva el riesgo de inflación global.

Mexconomy — Los mercados energéticos y financieros internacionales reaccionaron con volatilidad al avance de la guerra en Oriente Medio. El petróleo Brent, principal referencia global, cotizó cerca de los 105 dólares por barril este lunes, mientras el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos entra en su tercera semana y amenaza con alterar el suministro mundial de crudo.

El barril de Brent subió 1,6% hasta ubicarse en 104,73 dólares, tras haber superado momentáneamente los 106 dólares al inicio de la jornada. Desde el inicio de la guerra el precio del crudo internacional ha aumentado más de 40%. El petróleo de referencia estadounidense también registró incrementos: el West Texas Intermediate avanzó 1% hasta los 99,68 dólares por barril, acumulando un aumento cercano al 50% desde el estallido del conflicto.

El factor central detrás del repunte es la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por el que normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Tras los ataques cruzados en la región, Irán ha bloqueado de facto el paso de buques petroleros, obligando a varios productores del Golfo a reducir su producción ante la imposibilidad de exportar el crudo.

De acuerdo con la firma de análisis energético Rystad Energy, en poco más de una semana desde el cierre del estrecho se han dejado de producir más de 12 millones de barriles diarios de petróleo equivalente. Sin embargo, algunos buques cisterna han logrado atravesar la zona, lo que añade incertidumbre sobre el alcance real de las restricciones.

“Gran parte del mercado opera prácticamente a ciegas”, explicó Stephen Innes, analista de SPI Asset Management. El especialista recordó que el estrecho suele gestionar el tránsito de unos 25 buques petroleros y de gas natural licuado cada día, por lo que cualquier interrupción prolongada tiene repercusiones inmediatas en los precios internacionales.

La tensión energética se reflejó también en los mercados bursátiles de Asia. El índice Nikkei 225 de Tokio cayó 0,4%, mientras el Kospi de Corea del Sur subió 0,6%. El Hang Seng de Hong Kong avanzó 1,1%, pero el índice compuesto de Shanghái retrocedió 0,7%. En Australia, el S&P/ASX 200 cayó 0,4%, reflejando el clima de cautela entre los inversionistas.

En Estados Unidos, los futuros bursátiles mostraron ligeras ganancias después de que Wall Street cerrara la semana previa con pérdidas. El índice S&P 500 había retrocedido 0,6% hasta los 6.632 puntos, mientras el Dow Jones cayó 0,3% y el Nasdaq perdió 0,9%, acumulando su tercera semana consecutiva de descensos.

El repunte del petróleo también complica el panorama económico global al presionar la inflación. Los miembros de la Agencia Internacional de Energía anunciaron la liberación de un volumen récord de 400 millones de barriles desde sus reservas estratégicas para estabilizar el mercado, aunque la medida no ha logrado frenar la volatilidad.

En Estados Unidos, los datos más recientes del Departamento de Comercio indican que los precios al consumidor aumentaron 2,8% interanual en enero, mientras la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— alcanzó 3,1%, su mayor incremento en casi dos años. Este escenario dificulta los planes de la Reserva Federal para recortar tasas de interés con el objetivo de estimular la economía.

Con el conflicto aún activo y el flujo energético global bajo presión, los mercados permanecen atentos a cualquier cambio en el control del estrecho de Ormuz, un punto crítico cuya estabilidad podría determinar el rumbo de la inflación, el comercio energético y la estabilidad financiera mundial en las próximas semanas.

$104.7
precio del Brent
+40%
alza desde inicio de guerra
12M
barriles diarios afectados
25
buques diarios en Ormuz
400M
barriles liberados por la AIE
3.1%
inflación subyacente EE.UU.
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