La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió en Tokio que el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz presionan los precios del petróleo y ponen a prueba la estabilidad económica mundial.

Mexconomy — La estabilidad económica mundial enfrenta una nueva presión derivada del conflicto en Oriente Medio. Así lo advirtió la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, quien señaló que el actual escenario geopolítico está poniendo a prueba la capacidad de resistencia de la economía global, particularmente por el impacto que el aumento de los precios de la energía puede tener sobre la inflación y el crecimiento.

Durante un encuentro con periodistas celebrado el 13 de marzo en Tokio, organizado por el diario The Asahi Shimbun y otros medios internacionales, la economista subrayó que el mundo se encuentra en un periodo prolongado de volatilidad. “La incertidumbre, con sus altibajos, probablemente se convierta en nuestra nueva normalidad”, afirmó, al tiempo que pidió a los gobiernos adoptar políticas fiscales y monetarias prudentes que permitan enfrentar episodios de inestabilidad.

Uno de los factores que agravan la situación es el cierre continuado del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo. Esta medida ha provocado una fuerte presión en los mercados energéticos. El 9 de marzo, los futuros del crudo West Texas Intermediate superaron los 119 dólares por barril, mientras que el 12 de marzo los precios volvieron a acercarse a la barrera de los 100 dólares.

Georgieva explicó que el impacto de este encarecimiento energético no es uniforme. Los países importadores de energía son los más vulnerables, mientras que las economías productoras pueden absorber mejor el choque. De acuerdo con estimaciones del FMI, un aumento del 10 por ciento en el precio del petróleo durante la mayor parte del año podría elevar la inflación global en 0.4 por ciento y reducir el crecimiento económico entre 0.1 y 0.2 por ciento.

En este contexto, la funcionaria destacó la respuesta del gobierno japonés encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi, que decidió liberar parte de sus reservas estratégicas de petróleo para enviar una señal de estabilidad al mercado. También valoró la reactivación del subsidio estatal a la gasolina, una medida que, aunque representa una presión adicional para las finanzas públicas, puede mitigar los efectos inmediatos del aumento de los precios de la energía sobre hogares y empresas.

Para la titular del FMI, el principal desafío para los gobiernos será prepararse ante futuros episodios de inestabilidad. La recomendación central del organismo es que los países fortalezcan sus reservas fiscales y mantengan márgenes de maniobra que permitan proteger la actividad económica y el empleo frente a posibles crisis derivadas de tensiones geopolíticas o choques energéticos.

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