La informalidad laboral subió a 55.2% por segundo mes consecutivo, rompiendo tres años de descenso. Las condiciones críticas de ocupación dieron su mayor salto en cinco años: 38.7%. El empleo crece, pero pierde calidad.

Mexconomy Pro. — En mayo de 2026, México tuvo 460 mil personas más trabajando que un año antes. Pero detrás de esa cifra positiva hay una señal que merece más atención de la que suele recibir: la calidad del empleo se deterioró. La tasa de informalidad laboral subió a 55.2%, la tasa de condiciones críticas de ocupación llegó a 38.7% —su mayor salto en cinco años— y la proporción de personas con un sueldo fijo de una empresa cayó. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica cada mes, permite ver con precisión qué tipo de empleo está creciendo en México y qué tipo se está perdiendo.

Más personas trabajando, menos formalidad

La población económicamente activa (PEA) alcanzó 62.1 millones de personas en mayo de 2026, un aumento de 460 mil respecto al mismo mes de 2025. La tasa de desocupación se mantuvo prácticamente sin cambios, en 2.8%. A primera vista, el mercado laboral mexicano parece estable. Pero la tasa de participación económica —el porcentaje de la población en edad de trabajar que efectivamente busca empleo o trabaja— cayó de 59.5% a 59.1%, y la población no económicamente activa creció en 949 mil personas, casi el doble del crecimiento de la población ocupada.

La señal más relevante está en la calidad del empleo que sí se generó. La tasa de informalidad laboral —que mide a quienes trabajan sin seguridad social ni los derechos laborales que la ley establece— subió de 54.9% a 55.2% en un año. Es el segundo mes consecutivo con esa tendencia al alza, después de tres años en los que la informalidad había venido descendiendo de forma sostenida.

Indicador Mayo 2025 Mayo 2026 Variación
Tasa de participación económica 59.5% 59.1% −0.4pp
Tasa de desocupación 2.7% 2.8% +0.0pp
Tasa de informalidad laboral 54.9% 55.2% +0.3pp
Tasa de condiciones críticas de ocupación 36.3% 38.7% +2.4pp
Tasa de trabajo asalariado 66.5% 65.8% −0.7pp
Tasa de subocupación 7.1% 7.0% −0.1pp

Fuente: INEGI, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 25 de junio de 2026.

La tasa de condiciones críticas de ocupación es, de todos los indicadores del boletín, el que registró el deterioro más severo: un salto de 2.4 puntos porcentuales en doce meses, el mayor incremento de los últimos cinco años. Esta tasa mide a las personas que trabajan menos de 35 horas semanales por razones ajenas a su decisión, a quienes laboran más de 35 horas con ingresos por debajo del salario mínimo, y a quienes trabajan más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos. En otras palabras, captura precisamente el tipo de empleo precario que las estadísticas de ocupación general no distinguen del empleo de calidad.

Dónde se gana empleo, dónde se pierde

La composición sectorial del cambio de empleo en mayo de 2026 muestra un patrón de sustitución claro. Los sectores que más plazas perdieron en el último año fueron la agricultura y ganadería (−403 mil personas), los servicios profesionales, financieros y corporativos (−151 mil) y el gobierno (−118 mil). Los que más ganaron fueron restaurantes y servicios de alojamiento (+404 mil), comercio (+323 mil) y servicios diversos (+253 mil).

El patrón es revelador: los sectores que pierden empleo tienden a ofrecer mayor formalidad y estabilidad —el gobierno, los servicios profesionales—, mientras que los sectores que ganan plazas —restaurantes, comercio— tienen históricamente mayor incidencia de informalidad y de empleo de tiempo parcial o eventual. Esto es consistente con el deterioro simultáneo de la tasa de informalidad y de la tasa de trabajo asalariado: no es solo que haya menos empleo formal, es que el empleo que se está generando para sustituirlo tiende a tener menor calidad estructural.

La brecha que invierte el patrón habitual

Tradicionalmente, la informalidad laboral en México se concentra en zonas rurales y menos urbanizadas. El boletín de mayo de 2026 muestra que, si bien esa brecha se mantiene en términos absolutos, el deterioro reciente se concentra en las zonas más urbanizadas: la informalidad en localidades de 100 mil habitantes o más subió de 41.8% a 42.3% en el último año, mientras que en localidades menos urbanizadas se mantuvo prácticamente estable, con una leve baja de 68.7% a 68.6%.

Que el deterioro reciente de la informalidad se concentre en las ciudades —donde históricamente la formalidad laboral ha sido más alta— es una señal que merece seguimiento. No es el patrón tradicional de informalidad rural estructural; es una pérdida de calidad de empleo específicamente en el segmento urbano de la economía.

El Mexconomy MAP v2.0 da seguimiento a estos indicadores como parte de su componente de bienestar social, que mide la evolución de la desigualdad y la calidad del empleo a lo largo del tiempo. El boletín de mayo de 2026 confirma una tendencia que ya se había observado en el corte de marzo: tres años de descenso sostenido en la informalidad laboral parecen haberse interrumpido, y el próximo boletín de la ENOE —programado para el 24 de julio de 2026— será determinante para confirmar si esa interrupción se consolida como una nueva tendencia o se revierte.

Fuente: INEGI, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 25 de junio de 2026. Mexconomy MAP — Modelo de Agregados y Prospectiva v2.0. © 2026 HCS | Laboratorio Mexconomy, www.mexconomy.com

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