El Indicador Oportuno de la Actividad Económica estima un avance anual de 2.7% en julio y de 2.0% en junio, con las actividades terciarias creciendo 2.8%. El índice se ubicaría en 107.2 puntos, impulsado por el dinamismo de los servicios.
Mexconomy — La economía mexicana habría mantenido su ritmo de expansión en el segundo trimestre del año y mostraría señales de aceleración en julio, según las estimaciones más recientes del indicador oportuno. El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) anticipa que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) creció 2.0% anual en junio y 2.7% en julio, con un incremento mensual de 0.2% y 0.1%, respectivamente. El nivel estimado del IGAE se ubicaría en 107.1 puntos en junio y 107.2 en julio, apenas 0.2 puntos por encima del dato observado en mayo (107.0). Las actividades terciarias, que concentran el mayor peso del PIB, serían el motor del crecimiento con un avance anual de 2.6% en junio y 2.8% en julio, mientras que las secundarias pasarían de 0.8% en junio a 1.8% en julio, lo que sugiere una incipiente recuperación del sector industrial.
La estimación para julio refleja una aceleración significativa respecto a los datos observados de mayo (2.0% anual y -0.3% mensual), lo que indicaría que el bache del quinto mes fue un retroceso temporal y no el inicio de una tendencia contractiva. Sin embargo, el crecimiento mensual estimado de 0.1% en julio sugiere que la economía avanza a paso lento, en un contexto de debilidad del empleo formal —que en mayo cayó 1.3% anual— y de una inversión privada que sigue contrayéndose (-1.9% acumulado). El IOAE se basa en modelos econométricos que utilizan información de alta frecuencia, como ventas al menudeo, producción industrial, consumo de electricidad y transacciones bancarias, por lo que ofrece una visión anticipada pero sujeta a revisiones, como lo reflejan los intervalos de confianza que para julio van de 1.8% a 3.6%.
El comportamiento de los componentes confirma que los servicios son el principal sostén de la economía. Las actividades terciarias, impulsadas por el comercio al por mayor, los servicios financieros y el gasto público, crecerían a un ritmo de 2.8% anual, consistente con el aumento de la confianza del consumidor en julio (+1.1 puntos mensuales) y con el dinamismo del consumo privado estimado por el IOCP (2.2% anual). En contraste, las secundarias, que incluyen la industria manufacturera, la construcción y la minería, apenas alcanzarían un crecimiento anual de 1.8%, una mejora frente al 0.8% de junio, pero todavía por debajo de la media histórica. La construcción, que creció 3.0% mensual en junio, y la minería, con un avance de 7.0% anual, estarían impulsando la recuperación industrial, aunque las manufacturas siguen mostrando contracciones.
El IOAE de julio se alinea con la estimación oportuna del PIB del segundo trimestre (2.1% anual), lo que sugiere que el crecimiento acumulado en la primera mitad del año podría ser de alrededor de 1.2% y que el tercer trimestre podría consolidar una tasa anual superior al 2.5%. Sin embargo, la brecha entre el dinamismo de los servicios y la debilidad industrial sigue siendo una característica estructural de la economía mexicana. La dependencia del consumo interno y del gasto público, junto con la contracción del empleo formal y la caída de la inversión privada, limitan el potencial de crecimiento. El IOAE es una herramienta valiosa para anticipar la dirección de la economía, pero su rango de confianza amplio —que para las secundarias va de -0.5% a 4.2%— advierte que el dato final podría ser diferente. Por ahora, la economía mexicana avanza, pero lo hace con paso lento y con una estructura que sigue reflejando sus debilidades estructurales.

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