Las reservas probadas de Pemex cayeron 46.1% en los últimos 12 años, mientras varios de sus principales campos entran en declinación natural. Aunque la producción y la refinación muestran avances en 2026, el reto de reponer reservas pone en duda la sostenibilidad energética del país.
Mexconomy — Mientras Petróleos Mexicanos (Pemex) reporta incrementos en producción, refinación y procesamiento durante 2026, uno de sus indicadores estratégicos continúa mostrando una tendencia preocupante: las reservas probadas de hidrocarburos permanecen muy por debajo de los niveles registrados hace poco más de una década, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la producción nacional en el mediano y largo plazo.
Al cierre de 2025, las reservas probadas (1P) ascendieron a 7 mil 472 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, apenas 21.3 millones más que el año previo, un incremento marginal de 0.3%. Sin embargo, la cifra representa una caída acumulada de 46.1% respecto de 2013, cuando el país contaba con 13 mil 868 millones de barriles certificados.
La propia empresa reconoce que una reducción sostenida de las reservas puede afectar negativamente sus resultados operativos y su condición financiera. Además, admite que varios de sus principales activos atraviesan procesos naturales de declinación, entre ellos Ku-Maloob-Zaap, Zaap, Quesqui, Tupilco Profundo, Xanab y Pokche, campos que durante años sostuvieron buena parte de la producción nacional.
Paradójicamente, el reporte financiero del segundo trimestre de 2026 muestra indicadores operativos positivos. La producción total de hidrocarburos aumentó 4.9% en el primer semestre del año; el procesamiento de crudo creció 12.3%; la producción de petrolíferos avanzó 12.4%, mientras que la elaboración de petroquímicos registró un incremento de 20.1%. Estos resultados reflejan una mayor utilización de la infraestructura existente, aunque descansan sobre una base de reservas cuya reposición avanza lentamente.
El panorama también muestra un cambio en la composición de la producción. Mientras el crudo pesado continúa disminuyendo, los condensados crecieron 12.2% durante el primer semestre de 2026 y el gas natural aumentó 9.4%, impulsado principalmente por los yacimientos de gas no asociado.
En este contexto adquieren relevancia las nuevas estrategias de exploración. El Memorando de Entendimiento firmado entre Pemex y Petrobras contempla cooperación técnica para desarrollar proyectos en aguas profundas del Golfo de México, una alternativa que el Gobierno federal considera estratégica para fortalecer la soberanía energética, pero que también ha despertado cuestionamientos ambientales por parte de organizaciones civiles debido a los riesgos y elevados costos de ese tipo de operaciones.
Más allá de los resultados trimestrales, la principal interrogante para Pemex permanece abierta: si la reposición de reservas no acelera su ritmo, el incremento temporal de la producción podría convertirse en un factor adicional de presión sobre el patrimonio petrolero del país.
Claves del reportaje
- Reservas probadas: 7,472 millones de barriles al cierre de 2025.
- Caída acumulada desde 2013: 46.1%.
- Incremento anual de reservas 2025: apenas 0.3%.
- Producción total de hidrocarburos en 2026: +4.9%.
- Procesamiento de crudo: +12.3%.
- Petrolíferos: +12.4%.
- Petroquímicos: +20.1%.
- Campos en declinación: Ku-Maloob-Zaap, Zaap, Quesqui, Tupilco Profundo, Xanab y Pokche.

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