Los sistemas de transporte urbano en México transportaron 268.8 millones de pasajeros en junio de 2026 (+5.6% anual). La Zona Metropolitana del Valle de México concentra el 66% del total, mientras Monterrey crece 30.7% y Oaxaca se dispara 519.7%.
Mexconomy — El transporte público en México mostró un dinamismo significativo en junio de 2026, con un total de 268.8 millones de pasajeros transportados en los sistemas estructurados de las principales ciudades del país, lo que representó un incremento anual de 5.6%. La distancia recorrida por el conjunto de sistemas alcanzó 61.3 millones de kilómetros, un aumento de 7.1% anual. La Zona Metropolitana del Valle de México concentra la mayor parte de la movilidad del país, con 177.3 millones de pasajeros (66% del total), aunque su crecimiento fue modesto (1.9%) y la distancia recorrida cayó 4.1% anual, lo que sugiere una saturación o ajustes operativos en el sistema más grande del país. El Metro de la Ciudad de México, con 101.6 millones de pasajeros (+1.5%), y el Metrobús, con 33.0 millones (-6.2%), muestran comportamientos contrastantes dentro de la misma zona metropolitana.
El crecimiento del transporte urbano es heterogéneo entre las ciudades. Monterrey fue la ciudad con mayor dinamismo entre las grandes urbes, con un aumento del 30.7% en el número de pasajeros (35.7 millones) y del 32.5% en la distancia recorrida, impulsado por la expansión de las Rutas Estructuradas bajo competencia del Instituto de Movilidad y Accesibilidad, que ya transportan 23.3 millones de pasajeros (+51.0% anual). Guadalajara, por su parte, creció 4.3% en pasajeros (26.7 millones) y 15.8% en distancia, con el Tren Eléctrico como el subsistema más dinámico (+14.6% en pasajeros). En contraste, León (-6.6% en pasajeros, -5.2% en distancia) y Acapulco de Juárez (-7.7% en pasajeros) mostraron contracciones, lo que podría reflejar una menor actividad económica o cambios en los patrones de movilidad en esas regiones. Oaxaca de Juárez registró un crecimiento excepcional (+519.7%) debido a la ampliación del sistema Citybus-BinniBus, que pasó de cuatro a ocho rutas a partir de octubre de 2025, aunque su peso en el total nacional sigue siendo marginal (1.5 millones de pasajeros).
El comportamiento del transporte público está vinculado a las condiciones económicas y sociales de cada región. El crecimiento de pasajeros en Puebla (+12.8% anual, 9.3 millones) es consistente con el dinamismo del sector servicios en la región, aunque contrasta con la contracción del empleo formal (-1.1% en el IGPOSE), lo que sugiere una mayor movilidad de trabajadores informales. La informalidad en Puebla alcanza el 70.9%, lo que explica que muchos trabajadores dependan del transporte público para acceder a sus lugares de trabajo. En el lado opuesto, la caída en León y Acapulco podría estar relacionada con la contracción de la actividad turística y comercial en esas ciudades, o con cambios en la oferta de transporte. La percepción de inseguridad, que a nivel nacional alcanza el 62.4% en el transporte público, podría estar afectando la movilidad nocturna y de mujeres, aunque la tendencia general de crecimiento sugiere que la demanda sigue siendo fuerte.
La eficiencia del transporte público varía significativamente entre ciudades. La Zona Metropolitana del Valle de México transporta 177.3 millones de pasajeros con 30.8 millones de kilómetros recorridos, lo que da una densidad de 5.75 pasajeros por kilómetro recorrido. Monterrey, en cambio, transporta 35.7 millones de pasajeros con 16.3 millones de kilómetros (2.19 pasajeros por kilómetro), lo que refleja una menor densidad de ocupación, posiblemente por una mayor dispersión geográfica o por la incorporación de nuevas rutas que aún no alcanzan su capacidad óptima. Guadalajara tiene una densidad de 5.28 pasajeros por kilómetro, y Puebla de 3.70. La caída en la distancia recorrida en el Valle de México (-4.1%) y el estancamiento en Puebla (+0.7%) sugieren que estos sistemas están operando con una mayor eficiencia en el uso de su infraestructura, mientras que Monterrey, con un crecimiento de distancia del 32.5%, está expandiendo su cobertura, pero aún no logra la densidad de ocupación de las ciudades más consolidadas. La inversión en infraestructura y la optimización de rutas serán clave para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio en todas las ciudades.
El transporte urbano es un indicador de la actividad económica y la movilidad social. El crecimiento de pasajeros en 5.6% anual, aunque modesto, sugiere que la demanda de transporte público se mantiene en un contexto de alta inflación (3.12% anual en julio) y de precariedad laboral (38.5% de condiciones críticas de ocupación). El sistema de transporte urbano, especialmente en ciudades como Monterrey y Guadalajara, está mostrando una capacidad de respuesta a la demanda, mientras que en el Valle de México se enfrenta a una saturación que requiere mejoras en la infraestructura. El reto para las autoridades es transformar el crecimiento de la demanda en una inversión que mejore la calidad, la cobertura y la seguridad del transporte público, para que este pueda seguir siendo un motor de movilidad y desarrollo económico en las principales ciudades del país.

0 Comentarios