El huachicol fiscal suministra 55,000 barriles diarios de diésel, el 12% de la demanda nacional. Creció 520% entre enero y junio de 2026. El consumo aparente fue de 411,000 barriles diarios: 273,000 de producción Pemex y 84,000 de importaciones privadas sin verificar.

Mexconomy — El contrabando de diésel en México alcanzó un promedio de 55,000 barriles diarios durante el primer semestre de 2026, equivalentes al 12 por ciento de la demanda nacional y a una cuarta parte de las importaciones totales de ese combustible, según el Observatorio Ciudadano de la Energía. La cifra representa un crecimiento de 520 por ciento respecto a enero del mismo año, cuando el flujo ilegal era de aproximadamente 500 barriles diarios. En junio de 2026, el huachicol fiscal de diésel proveniente de Estados Unidos alcanzó 3.1 millones de barriles, el nivel más alto registrado desde 2021, cuando representó el 26 por ciento de la demanda.

La estructura del suministro nacional permite medir la magnitud del fenómeno. El consumo aparente de diésel promedió 411,000 barriles diarios entre enero y junio de 2026, según datos de la Secretaría de Energía. De ese total, 273,000 barriles provinieron de la producción nacional de Pemex, 54,000 de las importaciones de la propia paraestatal y 84,000 de importaciones privadas. Los 55,000 barriles diarios de huachicol fiscal equivalen al 65 por ciento de las importaciones privadas totales: la mayor parte del flujo que ingresa por canales privados lo hace sin pagar impuestos. El origen del combustible es casi monopólico: 97 por ciento de las importaciones de diésel proviene de Estados Unidos.

El esquema de evasión fiscal opera mediante la manipulación de la fracción arancelaria. Los importadores declaran el diésel como Cloruro de Calcio, un químico con una carga fiscal muy inferior, o como "aceite o aditivo" para cambiar su tratamiento fiscal. Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad documentó que en 2025 ingresaron al país casi mil millones de litros de Cloruro de Calcio, un incremento de 117 veces respecto a 2024. Una sola empresa, Servicios Aduanales JR, introdujo 340 millones de litros. Cuando la Agencia Nacional de Aduanas detuvo 17 ferrotanques en Matamoros, los análisis físico-químicos concluyeron: "No se trata de solución de Cloruro de Calcio… se trata de aceite diésel". El fraude se comete en el pedimento, no en el producto.

La Fiscalía General de la República documentó la estructura operativa de la red. El modus operandi consistía en declarar hidrocarburo como "aceite o aditivo" para evadir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Servidores públicos y agentes aduanales coludidos recibían pagos por cada embarque que se dejaba pasar. La FGR aseguró diez millones de litros de diésel en un buque en el puerto de Altamira, Tamaulipas, y detuvo a Miguel Ángel Solano Ruiz, capitán de corbeta retirado de la Marina, identificado como "El Capitán Sol", señalado como el enlace entre los operadores y los titulares de las aduanas. Según un testigo protegido con clave "Santo", exdirector de la aduana de Tampico, Solano Ruiz repartía 1.7 millones de pesos por cada embarcación entre funcionarios y mandos aduanales. La FGR le imputó delincuencia organizada con fines de cometer ilícitos en materia de hidrocarburos.

El impacto fiscal del huachicol es cuantificable. Cada barril de diésel importado legalmente paga una cuota de IEPS de 6.49 pesos por litro, más el IVA de 16 por ciento sobre el valor de importación. Un barril equivale a 158.98 litros. La evasión por barril asciende a aproximadamente 1,031 pesos de IEPS más el IVA correspondiente. Con 55,000 barriles diarios de huachicol fiscal, la evasión anualizada supera los 20,000 millones de pesos. La cifra equivale a más del doble del presupuesto anual del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y a una cuarta parte del presupuesto del Instituto Mexicano del Seguro Social para 2026.

El destino del combustible ilegal incluye a la Comisión Federal de Electricidad. El diésel es utilizado por las centrales de la CFE y los Productores Independientes de Energía como combustible de respaldo para atender picos de demanda, compensar la falta de gas natural o abastecer regiones aisladas. En la Península de Yucatán, donde la CFE ha instalado generadores a base de diésel para atender el crecimiento de la demanda eléctrica en Cancún, Riviera Maya y Cozumel, la dependencia del combustible importado es crítica. La región sufrió un apagón generalizado la noche del 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre de 2026 que afectó a unos 750,000 usuarios en Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas, según datos de la propia CFE.

El huachicol fiscal no es un fenómeno nuevo. La reforma energética de 2013 abrió a particulares la importación de hidrocarburos y entre 2015 y 2017 se otorgaron más de 1,370 permisos. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador canceló 1,265 permisos por irregularidades y en octubre de 2023 emitió un decreto para suspender temporalmente la importación de 68 productos derivados de hidrocarburos. Sin embargo, la evidencia oficial muestra que la cancelación de permisos no eliminó el flujo: lo transformó de importación con permiso a contrabando sin permiso. El huachicol fiscal creció 520 por ciento en seis meses, suministra una octava parte del diésel que consume el país y compite deslealmente con la producción nacional de Pemex.

Este reportaje es el segundo de una serie de cuatro sobre la crisis del diésel en México. El primero documentó que México importa 40 por ciento del diésel que consume y que la "soberanía energética" es un discurso que los datos desmienten. Este segundo expone la magnitud del huachicol fiscal con datos del Observatorio Ciudadano de la Energía, la FGR y la SENER. El tercero abordará la amenaza del presidente Donald Trump de restringir las exportaciones de diésel y el impacto en la generación eléctrica de la CFE. El cuarto analizará las consecuencias económicas y sociales de una eventual restricción. Los datos oficiales confirman que el contrabando de diésel no es un fenómeno marginal: es una pieza clave del abasto nacional.

Estructura del consumo aparente de diésel en México

Producción nacional, importaciones Pemex y huachicol fiscal (barriles diarios, ene-jun 2026)


Indicador Valor Fuente
Huachicol fiscal (promedio ene-jun 2026)55,000 barriles diariosObservatorio Ciudadano de la Energía
Porcentaje de la demanda total12%Observatorio Ciudadano de la Energía
Porcentaje de importaciones totales25%Observatorio Ciudadano de la Energía
Pico de huachicol (junio 2026)3.1 millones de barrilesObservatorio Ciudadano de la Energía
Crecimiento vs. enero 2026+520%Observatorio Ciudadano de la Energía
Consumo aparente de diésel (ene-jun 2026)411,000 barriles diariosSENER
Producción nacional de Pemex273,000 barriles diariosSENER
Importaciones de Pemex54,000 barriles diariosSENER
Importaciones privadas84,000 barriles diariosSENER
Origen de importaciones (EU)97%SENER
Cloruro de Calcio importado (2025)~1,000 millones de litrosMCCI / ANAM
Incremento vs. 2024117 vecesMCCI
Pago por buque a funcionarios1.7 millones de pesosFGR
Aseguramiento en Altamira10 millones de litrosFGR
Apagón en Península de Yucatán (sep 2026)750,000 usuariosCFE
Permisos de importación otorgados (2015-2017)+1,370SENER
Permisos cancelados (2018-2024)1,265SENER / CRE
Fuente: Observatorio Ciudadano de la Energía, estudio sobre huachicol fiscal de diésel, septiembre de 2026. SENER, consumo aparente de diésel, enero-junio 2026. FGR, Comunicado 601/26, 7 de septiembre de 2026. MCCI, expedientes ANAM, febrero de 2026. CFE, reportes de apagones en la Península de Yucatán, septiembre de 2026. SENER/CRE, permisos de importación de hidrocarburos, 2015-2026.
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