La reforma energética de octubre de 2024 redefinió a Pemex y CFE como empresas públicas. Pemex tiene 97 mil mdd de deuda y recibió 136 mil mdp del presupuesto 2025. La plataforma de exportación cayó 31.6% y la minerometalúrgica retrocede 3.9% anual.
Mexconomy — En octubre de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum firmó un decreto constitucional que redefinió a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad como "empresas públicas", revirtiendo la liberalización energética de 2013. La reforma, complementada con un paquete de diez leyes secundarias aprobadas el 18 de marzo de 2025, otorga a Pemex derecho de primera negativa en nuevos bloques de exploración y garantiza a CFE al menos 54 por ciento del despacho eléctrico nacional. El costo fiscal de esta soberanía es medible y creciente.
Pemex acumula una deuda cercana a 97 mil millones de dólares, según el Departamento de Estado de Estados Unidos. El gobierno mexicano destinó 136 mil millones de pesos (unos 6.6 mil millones de dólares) del presupuesto 2025 para pagar deuda de la paraestatal. El Comunicado 78 de la Secretaría de Hacienda, analizado en entregas previas de este expediente, reportó que Pemex aportó 109 mil 685.9 millones de pesos al balance público entre enero y agosto de 2026, 37 mil 830.9 millones por debajo de su meta programada. La empresa que debía ser pilar fiscal sigue siendo un lastre que el Estado sostiene con transferencias.
La producción no acompaña la narrativa de soberanía. La plataforma de producción de petróleo crudo observada entre enero y agosto de 2026 fue de mil 460.1 miles de barriles diarios, apenas 1.7 por ciento superior a 2025 pero 3.0 por ciento debajo del programa. El dato más severo es la plataforma de exportación: cayó de 647.4 a 442.8 mil barriles diarios, un desplome de 31.6 por ciento anual. México produce más crudo que hace un año, pero exporta casi un tercio menos. La refinería de Dos Bocas, el proyecto emblemático de la autosuficiencia energética, no ha logrado compensar la caída de exportaciones ni el déficit de refinados.
El precio internacional del petróleo ha evitado que el desplome de exportaciones se traduzca en una catástrofe fiscal. El barril mexicano promedió 75.2 dólares entre enero y agosto de 2026, 18.9 por ciento por encima de los 63.3 dólares del mismo periodo de 2025 y 34.0 por ciento arriba del programa. Gracias a ese diferencial, los ingresos petroleros crecieron 10.5 por ciento real anual y los ingresos propios de Pemex subieron 13.6 por ciento, el mejor registro desde 2022. La paradoja es nítida: México vende menos petróleo, pero a mejor precio. La soberanía energética se sostiene sobre el ciclo internacional, no sobre la eficiencia productiva.
El sector eléctrico enfrenta una reconfiguración similar. La reforma constitucional establece que CFE debe aportar al menos 54 por ciento de la electricidad despachada a la red, dejando un máximo de 46 por ciento al sector privado. CFE mantiene el monopolio de transmisión y distribución, pero el Departamento de Estado documenta que la empresa "históricamente ha subinvertido en transmisión y distribución", desviando ingresos tarifarios a financiar proyectos de generación o subsidiar precios al consumidor. La reforma también creó la Comisión Nacional de Energía, un regulador subordinado a la Secretaría de Energía con decisión final en un comité presidido por la titular de SENER, lo que según analistas "probablemente resulte en permisos más rápidos para proyectos respaldados por empresas públicas que para competidores privados".
La reforma también extendió el control estatal a nuevos territorios. En febrero de 2023 se creó LitioMx y se decretó una reserva de 234 mil hectáreas en Sonora para la exploración y explotación del litio, mineral estratégico para la transición energética. La paraestatal debe mantener el control de cualquier asociación con privados. En paralelo, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina controlan ya 17 aeropuertos, 12 aduanas, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y la refinería de Dos Bocas. La soberanía energética se entrelaza con la militarización de la infraestructura estratégica, sin estudios de impacto ambiental en varios proyectos declarados de "seguridad nacional".
Este reportaje complementa el análisis del Comunicado 78 de la SHCP, que documentó la caída del ISR y la dependencia de los ingresos petroleros, y actualiza la lectura del EIMM sobre la minerometalúrgica (-3.9 por ciento anual en julio de 2026). La contradicción entre el IGAE minero (+1.6 por ciento) y el volumen físico (-3.9 por ciento) queda explicada: el valor agregado del sector se sostiene por refinación y servicios de apoyo, no por extracción. La soberanía energética, tal como está diseñada, cuesta 6.6 mil millones de dólares anuales en apoyo presupuestal, mantiene una deuda de 97 mil millones de dólares y no ha revertido la caída de la producción exportable.
Producción, exportación y precio del petróleo en México
Plataforma de producción y exportación (mbd) vs. precio del crudo (dpb)
| Indicador | 2025 | Programa 2026 | Observado 2026 | Var. vs 2025 |
|---|---|---|---|---|
| Plataforma producción total (mbd) | 1,721.9 | 1,793.0 | 1,773.7 | +3.0% |
| Petróleo crudo (mbd) | 1,436.0 | 1,504.9 | 1,460.1 | +1.7% |
| Plataforma exportación (mbd) | 647.4 | 509.3 | 442.8 | -31.6% |
| Precio petróleo (dpb) | 63.3 | 56.1 | 75.2 | +18.9% |
| Ingresos petroleros (var. real) | — | — | — | +10.5% |
| Pemex ingresos propios (var. real) | — | — | — | +13.6% |
| Deuda total Pemex (mdd) | ~97,000 | — | — | — |
| Apoyo presupuestal 2025 (mdd) | 6,600 | — | — | — |

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